20 puñaladas que no dejan de doler

20 puñaladas que no dejan de doler

Gustavo Rangel

El tiempo pasa, pero las memorias del niño Josué Flores siguen frescas.

Su sonrisa se encuentra demasiado presente, no solamente en las fotos que se han compartido por todo el barrio del Northside y en las redes sociales, sino que no deja de aparecerse en la memoria de todos los que lo conocieron.

Las lágrimas no dejan de fluir, y es que cada vez que se le recuerda, la tristeza invade el alma.

El asesinato brutal de Josué, que apenas tenía 11 años, ha conmocionado a toda la comunidad, y ahora que han surgido nuevos detalles en el caso, el dolor, la tristeza y el coraje se mezclan en las calles del Northside.

La captura del sospechoso, Andre Jackson el pasado viernes, fue un respiro para los familiares de Josué y toda la comunidad que estaba conmocionada por el brutal ataque.

Sin embargo ahora que la policía asegura tener esta vez al sospechoso correcto inicia el complicado camino a la justicia por Josué.

El lunes las lágrimas de los familiares de Josué y de las decenas de personas que marcharon desde el punto que fue asesinado Josué hasta la Corte Criminal, donde se presentó Jackson ante un juez, dejaban claro que el dolor está demasiado fresco, que ha sido muy poco el alivio encontrado, y que todavía es incomprensible este acto criminal “que no tiene nombre”.

En las vigilias, reuniones y marchas que se han hecho en memoria de Josué se habían manejado versiones de cómo fue atacado Josué, pero nadie esperaba escuchar que el niño, que caminaba a casa por la calle Fulton después de haberse quedado tarde a estudiar, fue apuñalado 20 veces por Jackson, según el fiscal del Condado Harris.

Al escuchar los nuevos detalles los familiares de Josué se conmocionaron, las expresiones en sus rostros y las lágrimas que no pudieron contener narraban el dolor interno por el sufrimiento que tuvo que pasar Josué en sus últimos minutos de vida.

“Lo único que pedimos es que se le haga justicia a mi hermanito”, dijo Guadalupe Flores, hermana de Josué.

El crimen que ocurrió el pasado 17 de abril unió a la comunidad para ayudar a las autoridades y finalmente dar con el sospechoso, que según autoridades se refugió en el albergue Salvation Army ubicado sobre la calle North Main después de haber asesinado a Josué.

Jackson lloró cuando escuchaba a uno de los fiscales leer los cargos y los detalles del asesinato.

El sospechoso no dijo nada mientras se le entablan los cargos y ahora que se sabe un poco más de Jackson, el misterio del porque cometió un acto tan destrozador se ha incrementado.

Jackson es un ex US Marine de 27 años, que en las redes sociales había demostrado señas de que no se encontraba bien en su estado mental.

En algunos de sus comentarios publicados en su muro de Facebook, Jackson pedía ayuda y decía que no estaba feliz. El ex militar aseguraba estar sufriendo de depresión e incluso en una de sus fotos publicadas se puede observar uno de sus dedos lastimados por un balazo que se dio solo mientras jugaba con una pistola, según narró en su comentario.

No se han dado mayores detalles, o una causa por la cual Jackson atacó a Josué.

El juez decidió aplicar una fianza de $100,000 dólares ante las protestas de la familia de Flores y la comunidad que pedían que no se le diera la oportunidad de una fianza a Jackson.

Según el fiscal Jackson ha admitido que él es la persona en los videos de seguridad que investigadores revisaron durante el tiempo que Josué fue asesinado, Jackson también admitió que se encontraba en el área donde el niño fue apuñalado.

“Justicia para nosotros significa que Jackson reciba a Dios en su corazón, que cambie su vida, que se quede en la cárcel por el resto de su vida. Él (Jackson) puede servir como testimonio para el resto de las personas en la cárcel y que sepan que pueden cambiar sus vidas y aceptar a Jesús en sus corazones”, agregó la hermana de Josué.