Activistas confían que la Corte Suprema dé la luz verde al alivio migratorio

Chicago.- Activistas de todo el país prometen continuar la lucha y apuestan a que la Corte Suprema confirme, posiblemente a mediados de 2016, la legalidad de las medidas de alivio migratorio del presidente Barack Obama que beneficiarían a unos cinco millones de indocumentados.

“No vamos a rendirnos”, declaró la activista indocumentada María Bilbao, quien se encuentra entre los padres de hijos ciudadanos que aguardan la legalidad de la Acción Diferida para Responsabilidad de los Padres (DAPA).

La Corte de Apelaciones del Quinto Circuito, con sede en Nueva Orleans, falló este lunes en contra de las medidas ejecutivas de Obama destinadas a evitar las deportaciones de millones de indocumentados.

Así, el bloqueo a la Acción Diferida (DACA) para los jóvenes inmigrantes y su equivalente para los padres (DAPA) se mantendrá durante, al menos, varios meses hasta que el Supremo se pronuncie.

Hasta entonces “mantendremos la lucha”, dijo Mauricio Jiménez, del movimiento Make the Road New York, una de las personas que ayunó durante 9 días ante la sede del Quinto Circuito de Apelaciones ante la demora del dictamen.

La corte ratificó el lunes la decisión de un juez de Texas de suspender en febrero pasado la ampliación de DACA y la creación de DAPA a petición de una coalición de 26 estados, en su mayoría republicanos y liderados por Texas, aunque el Departamento de Justicia anunció hoy que llevará al Supremo este bloqueo a las medidas migratorias.

Marielena Hincapié, directora ejecutiva del National Immigration Law Center, expresó en un comunicado que la historia ha demostrado que “el progreso es inevitable”, y afirmó que su organización está dispuesta a continuar la lucha por los derechos de los inmigrantes “en las cortes, en nuestras comunidades y en las urnas”.

La luchadora por los derechos civiles, Dolores Huerta, presente hoy en Milwaukee para una marcha contra la “retórica antiinmigrante” en los debates de los candidatos presidenciales republicanos, como el que se celebra hoy en esta ciudad de Wisconsin, consideró “fundamentalmente incorrecta” la decisión de la corte.

En una teleconferencia organizada por el grupo Voz de la Frontera, Huertas exhortó a los latinos a votar en las presidenciales de 2016 y a responsabilizar en las urnas a los republicanos “por sus esfuerzos para desgarrar a las familias”.

Óscar Chacón, director ejecutivo de Alianza Américas, dijo a Efe que el fallo de la corte no fue una sorpresa y lamentó que Obama haya esperado tanto tiempo para decretar esas medidas.

“Ahora el presidente debe apelar ante el Supremo para que haya una decisión final durante el verano de 2016″, expresó, porque, en caso contrario, la suerte del alivio migratorio “quedará mayormente en manos del próximo ocupante de la Casa Blanca”.

Tom Jawetz, vicepresidente de inmigración del Center for American Progress, dijo que el Supremo debería tomar el caso “lo antes posible” para que el país “pueda cosechar los beneficios que provienen de estas iniciativas cruciales”.

Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de los Ángeles (CHIRLA, por su sigla en inglés), se mostró segura de que los inmigrantes saldrán “victoriosos” de esta batalla legal.

Para este grupo, el dictamen de la corte es “una bofetada en el rostro de las buenas personas que esperan que el Congreso y las cortes actúen con justicia, humanidad y sentido común”.

Jorge Servín, miembro de la Coalición de Alabama para la Justicia para los Inmigrantes, declaró tener “más fe en un dictamen favorable de la Corte Suprema” el próximo año.