Alarma Falsa: Redada resultó ser una investigación federal

Se desató una alerta en Houston luego de que agentes de ICE ingresaron y detuvieron a 11 trabajadores indocumentados en una tortillería del barrio Heights

Gustavo Rangel

Las condiciones de trabajo en el interior de la tortillería La Espiga de Oro son brutales. El calor es abrumador, las horas de trabajo, largas, el salario es poco y por si esto no fuera suficiente, el dueño del establecimiento se encuentra bajo una investigación federal.

La vida es dura para los trabajadores de este lugar pero las cosas empeoraron cuando el martes, agentes de inmigración se hicieron presentes y detuvieron a 11 personas indocumentadas (6 mujeres mexicanas, dos hondureñas, un hombre salvadoreño y otro mexicano) que estaban trabajando el turno de la mañana.

¿Fue redada?

Lo que a primera instancia parecía una redada de inmigración terminó siendo una operación de agentes federales que estaban investigando a los dueños de La Espiga de Oro por varias supuestas violaciones de leyes laborales.

“Este negocio estaba explotando a trabajadores y también estaba tratando de aprovecharse de algunos vulnerabilidades en las leyes laborales de este país”, dijo Greg Palmore, portavoz de ICE.

Las autoridades no quisieron profundizar sobre la investigación pero si compartieron que ya llevaban varios meses monitoreando las actividades de los dueños de la tortillería.

Ante el temor de que se trataba de una redada de ICE, activistas y trabajadores sociales se hicieron presentes a la escena para asistir a las familias afectadas, sin embargo las autoridades prometieron con su versión de que los trabajadores detenidos solamente serían interrogados y después dejados en libertad.

“Nosotros nos hicimos presentes porque queremos que se respeten los derechos de los inmigrantes y que si las personas detenidas no son criminales, entonces queremos asegurarnos que los dejen en libertad para que puedan regresar con sus familias”, dijo Alain Cisneros de Texas Organizing Project.

Final Feliz

Luego de varias horas los trabajadores detenidos regresaron a la tortillería y se les permitió regresar a sus casas con un permiso de Acción Diferida, que les permite permanecer legalmente en el país por un año.

Uno de los trabajadores le dijo a La Prensa de Houston que una de las condiciones para que pudieran seguir en el país con su permiso de DACA era que tenían que cooperar con la investigación federal a la tortillería.

Algunos familiares que se hicieron presentes en la escena contaron que los dueños de la tortillería en ocasiones no le pagaban a tiempo a sus empleados y que en ocasiones en vez de cheques se les daban ‘donaciones en efectivo’ para así poder evadir impuestos.

“Todos sabíamos que estaban haciendo algo chueco pero como mi mamá no tiene papeles, nunca decía nada”, dijo una hija de una de las trabajadoras detenidas que pidió no ser identificada.