Delegadas de Convención Republicana defienden a Trump como aliado de la mujer

Cleveland.- Las delegadas de la Convención Republicana en Cleveland (Ohio) defendieron que su aspirante presidencial, Donald Trump, es un aliado de las mujeres y restan importancia a la retórica sexista que le ha granjeado una impopularidad récord entre el electorado femenino.

Una gran parte de las compromisarias e invitadas a la Convención rechazaron rotundamente que el multimillonario tenga un discurso machista, con argumentos como su apoyo a las mujeres en sus empresas y la confianza que tiene en su hija Ivanka, una de sus principales asesoras.

Trump se enfrenta a una situación doblemente insólita: compite por la Casa Blanca con la primera mujer candidata, Hilarry Clinton, y lo hace con una impopularidad histórica entre el electorado femenino, que supera el 70% en algunos sondeos.

“Él valora a las mujeres mucho más que Clinton, a Clinton no podrían importarle menos las mujeres. Si es que hay una guerra contra las mujeres (algo de lo que los demócratas acusan recurrentemente a los republicanos), esa guerra viene del Partido Demócrata”, comenta indignada Barbara Heming, invitada por los delegados de Florida.

“Hillary no quiere mujeres líderes, quiere un Gobierno con mucho peso, quiere controlar a los individuos, quitarle derechos”, agrega, sacudiendo su vistoso sombrero rojo con lazo azul y chapas de apoyo a Trump.

Su compañera, Sherry Ogrodnik, la interrumpe para añadir que Trump tiene “valores” como los que en los años ochenta la animaron a dejar de ser demócrata y pasar a apoyar a los republicanos, atraída por las propuestas del presidente conservador Ronald Reagan (1981-1989).

Cuando se les pregunta por si el magnate es suficientemente conservador en asuntos sociales, ambas se apresuran a recordar que esa duda quedó zanjada el día en que anunció que su candidato a vicepresidente sería el gobernador de Indiana, Mike Pence, con décadas de batalla contra el aborto y el matrimonio homosexual.

En los pasillos del pabellón Quicken Loans de Cleveland, sede de la Convención, las mujeres republicanas exhiben con orgullo y pintorescos abalorios su apoyo a Trump, un candidato al que, según los sondeos, rechazan más del 40% de las conservadoras por su largo y documentado historial de comentarios peyorativos sobre la mujer, a quien con frecuencia juzga solo por su aspecto físico.

“Si escuchas todo lo que dijo, la razón por la que hizo esos comentarios fue para obtener mucha atención de los medios, para poder hablar después de los temas importantes”, justifica a Efe la joven hispana Nazly de la Hoya, delegada por Texas.

Preguntada por si, como mexicana, se ha sentido ofendida con los insultos de Trump a los inmigrantes de ese país, sonríe, hace una pausa y se explica.

“No me he sentido ofendida -asegura- lo que pasa es que Trump no ha tenido filtro. Su antiguo jefe de campaña decía que tenía un cartel en el que ponía ‘dejad que Trump sea Trump’, muchas de las cosas que dijo eran solo para que los medios hablaran constantemente de él”.

Nazly, que pertenece a dos electorados muy difíciles para Trump, defiende que no hay ningún conflicto entre ser mujer e hispana y apoyar al magnate o al Partido Republicano, que tienen su nicho de apoyo entre los hombres blancos.

Para Barbie Jones, una estilosa diseñadora de joyas que vende sus creaciones en la plaza de recreo de la convención, Donald Trump es un hombre al que admira por “su fortaleza y su bondad” y porque “no tiene miedo a ser él mismo”.

“Me fascina su discurso a favor de que los productos se fabriquen aquí y no fuera. Yo lo hago con mis joyas, todo se hace aquí porque es bueno para el empleo y porque las cosas son de mejor calidad cuando se hacen aquí”, señala, mientras muestra un elegante brazalete con un elefante, símbolo republicano, de plata.

A pocos pasos de su puesto de joyas están las chicas de la organización Future Female Leaders (“Futuras mujeres líderes”), un movimiento social de jóvenes conservadoras que busca convencer a otras jóvenes de que pueden y deben estar orgullosas de ser republicanas.

“En las universidades, las jóvenes republicanas pueden sentirse en minoría, no representadas, porque son espacios donde una mayoría es progresista, sobre todo en temas sociales como el aborto. Nosotras queremos crear un orgullo de ser republicana”, cuenta a Efe Amanda Owens, fundadora del movimiento.

Con 18 años, y ya delegada sustituta por el estado de Texas, la risueña Brittany Divver, está acostumbrada a que sus amigas le pregunten por qué es republicana. Ella lo tiene claro: “Creo en los valores del partido”.