En los videojuegos, los latinos llenan los apartados “malos” y “criminales”

Los Ángeles.- Al igual que en la industria cinematográfica de Hollywood, el universo de los videojuegos cuenta con una presencia mínima personajes latinos y si aparecen suele ser para ejercer roles negativos, como los malos o las prostitutas de las historias.

Tal como explican especialistas, su concepción en este tipo de entretenimiento refuerza los estereotipos peyorativos asociados con la comunidad hispana e ignorando su gran diversidad étnica.

“Desde el inicio, los latinos han estado en muchos de los juegos del (género) ‘Arcade’, pero básicamente como los personajes que tenían que ser asesinados para que el jugador blanco pudiera triunfar”, aseguró en entrevista con Efe Frederick Luis Aldama, catedrático de Artes y Humanidades de la Universidad Estatal de Ohio.

El especialista, autor de “Latinos & Narrative Media” (2013), explicó que esta tendencia se ha mantenido a lo largo de las décadas con videojuegos como “Border Patrol” y “Ethnic Cleansing”, que tras su salida al mercado en 2002 fueron duramente criticados por su contenido “racista”.

En el primero, el participante debe matar a los mexicanos e inmigrantes indocumentados, incluyendo a mujeres embarazadas y a niños, que tratan de cruzar la frontera entre México y Estados Unidos. En “Ethnic Cleansing” el concepto se extiende a la población latina en general, afroamericana y judía.

A lo largo de la historia de los videojuegos, los latinos aparecen también de manera más amable y en algunos casos incluso son protagonistas, aunque lejos de ofrecer una imagen más fidedigna a la realidad.

Uno de los primeros en irrumpir con fuerza fue la villana Carmen Sandiego, quien en 1985 fue la protagonista de “Where in the World is Carmen Sandiego?”, un videojuego que pretendía educar sobre geografía e historia del mundo, pero que al mismo tiempo proyectaba una “imagen sexualizada” de las mujeres.

“Es una visión extremadamente sexualizada de la mujer. Además tiene un aspecto más de mujer blanca europea”, manifestó Aldama.

Según el experto, no fue hasta la aparición del dominicano Luis Fernando López, en la cuarta entrega de la saga “Grand Theft Auto” (2008), cuando se vio un personaje latino en un papel prominente y con una imagen menos estereotipada.

En esta entrega, López es el guardaespaldas y socio de Anthony “Gay Tony” Prince, pero aunque es un personaje “inteligente”, no deja de ser “una especie de gángster”, de acuerdo a Aldama.

“Es de los pocos juegos que recuerdo que tiene un personaje latino. Pero refuerza y magnifica los estereotipos de los hispanos, porque al final lo que vende es la visión caucásica del latino”, aseveró a su turno el jugador Carlos Ortega.

Otro personaje latinos popular es el soldado Dominic Santiago, la mano derecha de Marcus Fenix, el protagonista de “Gears of War” (2006). Con fuertes valores familiares, Santiago lucha con valentía para localizar a su mujer, María, tras la muerte de sus hijos.

En “Overwatch”, popular videojuego que cuenta con un elenco de 22 personajes con distintas características étnicas, figura el brasileño de “rastas” Lúcio.

“La cuestión es que como el juego tiene más de veinte personajes, uno de ellos resulta ser latino, pero cuando hay menos personajes en un videojuego, la presencia latina es casi nula”, señaló a Efe José Ros, que ha sido “tester” (persona que prueba los productos antes de su lanzamiento) en dos compañías de videojuegos.

Para Aldama, esta falta de correspondencia con el mundo real se debe en parte a la falta de diseñadores y guionistas hispanos en la industria de los videojuegos, y es solo con creaciones independientes como “Papo & Yo” (2012), diseñado por el colombiano Vander Caballero, donde se puede empezar a cambiar la visión predominante de los latinos.

En ese juego, el protagonista es Quico, un niño de piel y cabello oscuros que vive en una favela latinoamericana y que ayuda a un monstruo a superar su adicción a comer ranas venenosas.

“Estamos empezando a ver personajes con los que nos podemos identificar los latinos, pero todavía hay mucho trabajo por hacer”, aseguró Aldama.