Inmigrantes mutilados ayunarán 10 días frente a Casa Blanca ante visita papal

Washington.- Un grupo de inmigrantes hondureños que quedaron mutilados durante su viaje a Estados Unidos a bordo del tren de mercancías conocido como “La Bestia” iniciaron un ayuno de 10 días frente a la Casa Blanca con motivo de la visita del papa Francisco la próxima semana.

Esta es la segunda vez que este grupo de ocho inmigrantes intenta que el presidente, Barack Obama, escuche sus reclamaciones en una reunión, algo que ya pidieron el pasado 23 de junio.

Forman parte de la larga lista de inmigrantes que han resultado heridos o que han muerto durante el peligroso viaje a bordo del tren conocido como “La Bestia”, al que suben muchos indocumentados para llegar a EEUU.

“Han venido de lejos para hacerle llegar el mensaje de que está en sus manos prevenir el sufrimiento, las mutilaciones, las desapariciones, los abusos sexuales y las muertes en el camino de los inmigrantes hacia Estados Unidos”, explicó Salvador Sarmiento, que apoya la protesta con la Red Nacional de Jornaleros.

Los ocho hondureños que se instalaron en los jardines que miran a la fachada norte de la Casa Blanca esperan que el papa Francisco, el primer pontífice latinoamericano, sensibilice a Obama sobre las penurias y peligros que pasan los inmigrantes para llegar a Estados Unidos.

“Sabemos que Obama quiere ayudar, pero el dinero que da (a Honduras) tiene que ir a las manos adecuadas, a quien lo necesita. Debe jalarle de las orejas a nuestros mandatarios para que creen fuentes de empleo en el país”, dijo Benito Murillo, un hondureño que quedó mutilado tras accidentarse en “La Bestia” en 2005.

Murillo y sus compañeros de ayuno pertenecen a la caravana de mutilados de la red Asociación de Migrantes Retornados con Discapacidad (AMIREDI).

“El papa ha demostrado que en su corazón siente lo que están sufriendo los pueblos de Latinoamérica, especialmente en Centroamérica. Ojalá consiga que Obama asuma su responsabilidad”, comentó Sarmiento.

El pasado mes de junio, este grupo de hombres hondureños discapacitados recorrió todo el país para llegar a Washington con la esperanza de hablar con Obama, algo en lo que ahora vuelven a insistir.