La pesadilla de una madre que no termina

A su hijo se lo ha ‘tragado la tierra’ y ya no puede con la desesperación.

Gustavo Rangel

Hace 24 años la señora María Elena Gómez y su esposo decidieron emigrar con sus hijos a los Estados Unidos tal como lo han hecho millones de inmigrantes en busca de una vida mejor.

Una de las razones principales que tomaron la decisión de dejarlo todo en Michoacán, México tuvo mucho que ver con su hijo mayor, Homero Román Gómez. María Elena quería que su hijo mayor pudiera tener una mejor oportunidad de poder salir adelante y que fuera el ejemplo para sus otros tres hermanos en el país de las oportunidades.

“Mi hijo Homero apenas tenía seis años cuando nos venimos de México y creció aquí en los Estados Unidos como cualquier otro muchacho, con sueños y esperanzas de ser alguien en la vida”, dijo Elena Gómez.

Un error que cambio el destino

Sin embargo a Homero lo seguía la sombra del inmigrante indocumentado, y a pesar de que se graduó de la preparatoria Sharpstown y tenía aspiraciones de seguir con sus estudios a nivel universitario, un grave error iba cambiar su destino.

“Una noche que Homero venía de su trabajo la policía lo detuvo. Homero iba tomado. Lo arrestaron y se le entablaron cargos. Homero contrató a un abogado para que le ayudara con el caso y comenzó el proceso para poder arreglar su situación”, contó la madre de Homero.

El caso se prolongó y mientras que estaba en proceso a Homero le llego una orden de deportación. En vez de huir, Homero decidió hacer las cosas por la ley y se presentó a todas las citas que se le dieron y siguió al pie de la letra las indicaciones de las autoridades y su abogado.

Pero esto no fue suficiente, el abogado de Homero no logró evitar el proceso de deportación y en el 2013 el hijo de María Elena fue trasladado a la Ciudad de México.

“Mi hijo no había regresado a México desde que nos venimos a los Estados Unidos, no tenía vida allá y no pudo acostumbrarse a un país que no conocía, además su familia inmediata estaba aquí en Houston y él (Homero) quería regresarse”, explicó Elena Gómez.

Homero estaba decidido a volver con su familia aunque tuviera que hacerlo con la ayuda de coyotes, y en un viaje a Cancún, según su madre, conoció a un amigo que le recomendó a una persona para cruzarlo.

“Mi hijo me llamó para decirme que se iba venir a Reynosa para cruzar la frontera, y que venía con gente de confianza, esto me tranquilizo un poco porque como están las cosas en la frontera me daba mucho miedo que se viniera”, contó.

Una pesadilla que no termina  

Pero esa tranquilidad en unos cuantos días se convirtió en una horrible pesadilla para María Elena y toda su familia el pasado mes de agosto, y hasta la fecha no ha podido despertar de ella.

Homero salió del D.F. a Reynosa el 17 de agosto con la ilusión de poder llegar a Houston en unos cuantos días. Las cosas parecían que marchaban bien y ese fin de semana cuando María Elena estaba cumpliendo años, un texto de Homero le aseguraba a su madre que ya habían logrado cruzar el Rio Grande y se encontraban en Mission, Texas, e incluso Homero hasta le mando una foto de perfil acostado en una cama de lo que aparentemente era una habitación de hotel.

La imagen tranquilizó a María Elena, el mejor regalo de cumpleaños venía en camino, pero las cosas se comenzaron a complicar. Homero le escribió a su madre diciéndole que iban a tener que caminar para  evitar ser detectados por inmigración en territorio tejano y que su llegada se iba a retrasar, esto fue lo último que supo Maria Elena de su hijo por varios días.

El 25 de agosto un hombre se comunicó con María Elena para decirle que su hijo sufrió un accidente y que tuvieron que dejarlo atrás durante una persecución con agentes de inmigración.

“Me contó el señor que mi hijo se había puesto mal mientras que los iban correteando y que aparentemente no podía respirar bien. Me contó que trataron de auxiliarlo pero que como no se recuperaba tuvieron que dejarlo”, dijo María Elena.

Los hermanos de Homero viajaron de Houston a McAllen, Texas para ponerse en contacto con las autoridades y sometieron reportes con el Sheriff del Condado e Inmigración pero en los lugares donde el ‘coyote’ les indició donde supuestamente se encontraba Homero, no encontraron nada.

El ‘coyote’ ha cambiado varias veces su versión de lo que le ocurrió a Homero y María Elena y su familia ya no confían en lo que les dice.

“El sheriff y la inmigración ya no nos quieren ayudar porque dicen que han mandado perros, helicópteros y policías a los lugares donde supuestamente se quedó mi hijo y no han encontrado nada. Estoy desesperada porque no sé qué le ha pasado a mi muchacho”, compartió.

Mantienen la ilusión

La señora María Elena cuenta que no ha podido dormir y que ella presiente que a su hijo le hicieron una mala jugada.

“No creo que a mi hijo le paso lo que nos están diciendo y por eso pido la ayuda de la comunidad para que nos ayuden si saben algo. A mi hijo lo conoce mucha gente en Houston y queremos que si alguien ve su foto y sabe algo que por favor nos llamen”, concluyó María Elena.

Si usted tiene cualquier información sobre Homero Román Gómez de 30 años puede llamar al 832.214-8513.