Latinos están más animados a votar tras el fallo de Supremo sobre inmigración

Miami.- Los votantes hispanos muestran más “entusiasmo” de salir a votar en las elecciones del próximo 8 de noviembre tras el fallo del Tribunal Supremo que dejó de nuevo en el limbo los alivios migratorios del presidente, Barack Obama, según un sondeo.

“La comunidad latina está enojada, asustada, pero está lista para actuar” en las elecciones, expresó hoy el director del grupo Mi Familia Vota, Ben Monterrosok durante la presentación del sondeo, que se realizó entre el 29 de junio y el 5 de julio, días después de que el Supremo empatara a cuatro votos en su fallo migratorio.

El 54 % de los latinos registrados para votar mostró su interés en participar este año en las presidenciales, mientras que el 25 % dijo haber estado más motivado en 2012, según la encuesta realizada por Latino Decisions a petición del grupo proinmigrante America’s Voice.

Para Ben Monterroso, estos resultados, que mostraron un alza de 6 puntos desde abril pasado y de 29 desde 2012, “validan lo que están sintiendo los hispanos”.

Monterroso manifestó que esta minoría tiene claro que el Partido Republicano es el que le está “infligiendo más sufrimiento” no sólo por bloquear una reforma migratoria en el Congreso sino por hacer lo mismo con las medidas ejecutivas de Obama.

En su mayoría, los entrevistados dejaron ver su preferencia por los demócratas, y su rechazo a los republicanos y sus políticas anti-inmigrantes, entre ellas la demanda contra los alivios de Obama que buscan regularizar temporalmente a unos cinco millones de indocumentados.

A menos de cuatro meses de las elecciones, el 74 % de los votantes latinos señaló que elegiría como presidente a la virtual nominada demócrata, Hillary Clinton, mientras que solo el 16 % votaría por Donald Trump, indicó Sylvia Manzano, directiva de Latino Decisions.

La analista dijo que no es “sorpresa”, teniendo en cuenta la retórica antiinmigrante del oficioso candidato republicano.

El mismo interés favorable mostraron por los candidatos demócratas de ambas cámaras, con el 71 % a favor de ese partido en el Senado y el 72 % en la Cámara de Representantes, frente al 19 % y 16 %, respectivamente, que favorecería a los aspirantes republicanos.

Clinton superó además con el 63 % de imagen positiva entre los latinos (31 % negativa) a Trump, que obtuvo apenas el 17 %, y que además no es visto con buenos ojos por el 78 % de estos votantes.

Trump ha alejado a los latinos con sus ideas de construir un muro en la frontera con México y de deportar a los indocumentados, unos once millones en el país, para ganar votantes “de derecha”, explicó Monterroso.

Para Frank Sharry, director de America’s Voice, grupo que encargó el estudio, Trump ha logrado polarizar a los proinmigrantes y antiinmigrantes de una forma “profundamente perturbadora”.

Según la encuesta, tanto el magnate inmobiliario como el Partido Republicano han perdido el apoyo de los votantes latinos, que se calculan superarán este noviembre los 13,1 millones, según la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos (NALEO).

Estos electores en su gran mayoría (81 %) aprueba la Acción Diferida (DACA), decretada por el presidente Obama en 2012 para favorecer a jóvenes indocumentados y cuya ampliación se encuentra en el limbo junto con el programa DAPA, que favorece a padres de ciudadanos estadounidense.

El 66 % además mostró su rechazo a la demanda impulsada por 26 gobernadores, en su mayoría republicanos, que consideran DACA y DAPA inconstitucionales y lesivas para sus presupuestos.

Esa demanda, según el sondeo, hace que el 66 % de los votantes latinos vea menos probable sufragar por algún republicano, especialmente desde junio pasado, cuando un empate entre los ocho jueces del Supremo dejó de nuevo en el limbo ambos alivios migratorio.

La encuesta, que entrevistó a 657 latinos registrados y con un error de 3,8 puntos porcentuales, evidenció de nuevo el interés de la comunidad latina por la inmigración, lo cual según Manzano, es “consistente” con otros sondeos.

Entre más de una decenas de opciones, el 50 % de los votantes hispanos escogió la inmigración y las deportaciones como el tema principal que deben resolver el presidente y Congreso federal, seguido, con el 30 %, por la economía y el desempleo.