Menores deportados sufren de burlas y hasta son asesinados

Los menores centroamericanos deportados a sus países de origen sufren las mismas o incluso mayores agresiones que las que sufrían al momento de emigrar, señaló José Guadalupe Ruelas, director de Casa Alianza de Honduras.

“Cuando los niños y niñas regresan deportados la situación es peor, porque son objeto de burla, etiquetados como fracasados y algunos que emigraron por ser víctimas de violencia son asesinados”, relató Ruelas en una entrevista.

“En el caso de las menores deportadas hasta las madres de sus amigas las rechazan, porque son estigmatizadas de que regresan después de haberse acostado con bastantes hombres para poder pasar por México”, agregó.

Ruelas culminó con un foro celebrado en el Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN) de Los Ángeles, California, una gira por Estados Unidos que incluyó las ciudades de EE.UU. y en la que expuso la situación de los menores centroamericanos deportados.

“Los niños y niñas no están buscando llegar a México”, pero en ese país son sometidos “a todo tipo de vejámenes”, reveló el activista, quien exigió al gobierno del país latinoamericano “intervenir por el respeto de los derechos humanos de los inmigrantes”.

El director de la Casa Alianza sugirió también que “EE.UU. debe detener las deportaciones y ser más eficiente en el respeto a los derechos fundamentales de las personas que huyen de Centroamérica por la violencia”.

Michelle Mittelstadt, directora de comunicaciones del Instituto de Políticas Migratorias (MPI), adelantó cifras de un documento que refleja que en los años fiscales 2014 y 2015 la Patrulla Fronteriza (CBP) de Estados Unidos detuvo a 76.572 menores inmigrantes provenientes de El Salvador, Guatemala y Honduras.

“Es la cifra más grande de niños detenidos al cruzar la línea fronteriza en toda la historia de EE.UU.”, exclamó Mittelstadt.

La vocera de MPI reveló, en base a datos de la Casa Transaccional de Acceso de Archivos (TRAC) de la Universidad de Siracusa, que en las cortes de Inmigración de EE.UU. hasta el 31 de agosto de 2015 hay alrededor de 55.513 juicios contra niños detenidos en la frontera y que se encuentran en casas de sus familiares o patrocinadores.

Las querellas legales se habrían iniciado desde 2013, explicó Mittelstadt, y de ese total “14.024 recibieron orden de deportación en ausencia”, porque los menores no se presentaron a la audiencia judicial.

“Otras 3.360 expulsiones voluntarias del país ocurrieron cuando los niños accedieron regresar al ser detenidos o al presentarse a los juicios migratorios”, añadió.

Katherine Vargas, portavoz de la Casa Blanca, dijo a Efe que “la administración del presidente Obama reconoce que una solución sostenible para la migración de jóvenes centroamericanos requiere una estrategia integral que aborde problemas que influyen en la migración”.

Por ello, el presidente estadounidense realiza “esfuerzos continuos para promover seguridad y prosperidad en la región” con el apoyo de “programas comunitarios para prevenir la violencia”.

Vargas señaló además que Obama “solicitó al congreso 1.000 millones de dólares para un plan de largo plazo que aborde los retos de seguridad y económicos para el progreso en Centroamérica, para que no tengamos una situación similar en los próximos años”.