Piden cese de “condiciones inhumanas” en centros de detención

Cuatro indocumentados y activistas proinmigrantes reclamaron la intervención inmediata del presidente Barack Obama para que cesen las “condiciones inhumanas” en los centros de detención de inmigrantes y que son regidos por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos.

La activista Tania Unzueta, del grupo Comunidades Organizadas contra las Deportaciones de Chicago, expresó durante un panel realizado en la Casa Cultura que Obama debería actuar “ahora mismo” para que “nuestra gente deje de sufrir” mientras aguarda la deportación.

Señaló que la opinión pública está a favor del fin de los centros de detención de inmigración y del trato “inhumano” que en ellos reciben cada día miles de indocumentados.

Uno de los que ofreció su testimonio en el panel fue Noé Adán Carlos Herrera, quien pasó 11 meses recluido en un centro tras ser detenido por una infracción de tránsito, y quien se quejó de la insuficiente alimentación que recibió.

Criticó además la falta de espacio en estos edificios y afirmó que a los detenidos no los sacan a pasear al aire libre por lo que se respira “todo el día el mismo aire”.

Por su parte, la ecuatoriana Quizphi, que dio a luz en un centro detención de Texas antes de llegar a Chicago, habló sobre una habitación conocida como el “congelador” por los detenidos.

“Éramos 15 o más personas, dormíamos en el piso y compartíamos el baño la vista de todos y frente a las cámaras que de vigilancia”, reveló.

La ecuatoriana también se quejó de la falta de abrigo y de servicios médicos, en particular para atender su embarazo.

Durante el panel brindaron sus testimonios Maribel, adolescente de 16 años detenida al emigrar a Estados Unidos desde Guatemala y que ahora lucha por evitar su deportación, además de Bruno, quien paso cuatro meses recluido en un centro del Condado Dodge, en Illinois.

Los organizadores del encuentro resaltaron que los centros de detención son un malgasto del dinero de los contribuyentes y que además niegan a los inmigrantes indocumentados el debido proceso.

“Es un sistema cruel y dañino que además traumatiza a las familias”, expresaron.