Piden el cierre de los centros de detenci贸n en Texas para familias inmigrantes

Austin.- El futuro de los dos centros de detenci贸n para familias inmigrantes que Estados Unidos tiene en Texas est谩 en manos de una jueza que escuch贸 el testimonio de un grupo de mujeres indocumentadas que los describieron como c谩rceles y le pidieron su cierre.
Los centros en cuesti贸n -Karnes City y Dilley-, son propiedad del Servicio de Inmigraci贸n y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en ingl茅s), est谩n operados por dos empresas privadas y una jueza californiana fall贸 en verano del a帽o pasado que encerrar a los ni帽os ah铆 es ilegal y que deben ser liberados.

Para eludir dicho fallo judicial, los operadores de los centros solicitaron licencias de cuidado infantil al Departamento de Protecci贸n y Servicios para la Familia de Texas, que tras rebajar los est谩ndares para este tipo de instalaciones otorg贸 a Karnes City el primer permiso hace algunas semanas.

La organizaci贸n Grassroots Leadership, que defiende la liberaci贸n de inmigrantes detenidos, logr贸 que la jueza estatal Karin Crump bloquease la concesi贸n de ese permiso para el centro de Dilley a la espera de que el caso siga su curso.

鈥淣adie puede afirmar de forma honesta que no se trata de c谩rceles para familias. Llamarlas centros de cuidado infantil es absurdo y creemos que ilegal鈥, afirm贸 el director de la organizaci贸n, Bob Libal.

Durante la audiencia tambi茅n declararon cuatro mujeres centroamericanas que describieron su experiencia en esos centros y denunciaron que el encierro les caus贸 da帽os f铆sicos y psicol贸gicos a ellas y a sus hijos.

Los abogados de Texas, por su parte, defendieron que las licencias de cuidado infantil permiten al estado un mayor control sobre lo que pasa en los centros: 鈥淢ientras sigan abiertos, queremos estar seguros que los ni帽os est谩n bien鈥, afirm贸 el letrado Todd Disher.

La jueza convoc贸 una nueva audiencia para el 1 de junio.

Karnes City y Dilley, ambos al sur de San Antonio, tienen capacidad para unos 3.500 internos. Desde que abrieron hace dos a帽os han sido foco de denuncia de ONG y organismos internacionales como la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que pidi贸 su cierre.

Sin embargo, el Gobierno de Estados Unidos pretende mantenerlos abiertos ante el temor de una nueva oleada migratoria este verano.