PORTADA: Abbott quiere acabar con los indocumentados en Texas

Gustavo Rangel

El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott est√° cumpliendo con sus promesas antiinmigrantes que hizo durante su campa√Īa electoral.

En cada oportunidad que se le ha presentado, el funcionario ha buscado la manera de implementar medidas severas que compliquen la vida de los indocumentados en el estado.

Houston también se encuentra bajo la mira de Abbott.

Un antiinmigrante declarado

Abbott fue el l√≠der del movimiento que se declar√≥ en contra de las medidas migratorias promulgadas por el presidente Barack Obama, que benefician a unos cinco millones de indocumentados en el pa√≠s, y ahora est√° buscando acabar con las ‚Äėciudades santuario‚Äô en Texas.

Sus amenazas han sido contundentes y aparentemente están agarrando fuerza. Las políticas de Abbott sobre cómo endurecer las medidas de seguridad en la frontera, y cómo procesar a indocumentados en las cárceles siguen levantando mucha polémica. Pero por lo pronto Abbott está cumpliendo su propósito, y no se ve como puede ser frenado su paso arrollador antiinmigrante.

Activistas que luchan por los derechos de los inmigrantes indocumentados en Texas se han visto retados por un gobernador que est√° determinado a establecer condiciones desfavorables para inmigrantes indocumentados en las diferentes ramas del gobierno del estado.

Obama pidió que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, en inglés) fuera más selectivo en el proceso de inmigrantes indocumentados en las cárceles, y que se enfocara más en la aprensión y deportación de personas con antecedentes criminales, y no tanto en detener a indocumentados con delitos menores.

Sin embargo Abbott ha dejado claro que esto no se va tolerar en Texas y que en ciudades como Houston, que es considerada como una ‚Äėciudad santuario‚Äô, se procese a todo indocumentado por igual sin importar su delito.

Sin piedad contra los indocumentados

El gobernador amenaz√≥ a todos los sheriffs del estado con retirar partidas econ√≥micas para sus condados en caso de que adopten las “pol√≠ticas santuario” que protegen a los indocumentados de la deportaci√≥n.

“Como gobernador, no autorizar√© que fondos de la Divisi√≥n de Justicia Criminal (CJD, en ingl√©s) lleguen a los sheriffs que rechazan cooperar con el programa federal dise√Īado para mantener a los delincuentes fuera de las calles de Texas”, dijo Abbott en una carta enviada a los m√°ximos responsables policiales de los condados.

En la cárcel del Condado Harris estuvo operando por mucho tiempo el programa 287(g) así como el de Comunidades Seguras. Cientos de inmigrantes fueron detenidos para que ICE los procesara. Este semanario pidió una entrevista con el actual sheriff Harris, Ron Hickman, pero no recibimos respuesta alguna sobre la amenaza de Abbott.

Abbott ya advirtió hace unos días de sus intenciones a raíz del nuevo protocolo adoptado por la sheriff del condado de Dallas, Lupe Valdez, para poner en libertad a los indocumentados con delitos leves en lugar de entregarlos a las autoridades migratorias para enfrentar un proceso de deportación.

“Este tipo de ‘pol√≠ticas santuario’ no ser√°n toleradas en Texas”, dijo entonces Abbott.

A parte de Dallas, en Texas hay varias urbes con “pol√≠ticas santuario”, como Houston, Austin o El Paso, entre otras, que no cumplen con el programa del Servicio de Inmigraci√≥n y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, en ingl√©s).

“A partir de ahora, para la asignaci√≥n de fondos CJD ser√° necesario que las Oficinas del Sheriff cumplan con la pol√≠tica de detenci√≥n para inmigrantes criminales del ICE. Quien no garantice ese cumplimiento, no recibir√° fondos CJD”, advirti√≥ hoy Abbott.

Seg√ļn el rotativo “The Dallas Morning News”, la Gobernaci√≥n ha asignado este a√Īo m√°s de cuatro millones de d√≥lares en fondos CJD, 78.000 de ellos al condado de Dallas.

Una ley contraria a las “pol√≠ticas santuario” est√° en la agenda de los conservadores texanos de cara al pr√≥ximo periodo legislativo previsto para 2017, aunque algunos sectores, los m√°s afines al Tea Party, ya han pedido a Abbott que convoque una sesi√≥n especial para aprobarla antes. ¬†Con informaci√≥n de agencias.