Sacerdote hispano separado por “conducta inapropiada” pide perdón

Chicago.- El sacerdote de origen mexicano Marco Mercado, destituido de su cargo como director del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe por “conducta inapropiada con una persona mayor de edad”, pidió hoy perdón por “el escándalo”.

Muy popular entre la comunidad hispana local e invitado por el congresista Luis Gutiérrez a presenciar el discurso del papa Francisco en el Congreso, el cura emitió un comunicado en el que expresó su deseo de que la “cuestión sea resuelta pronto”.

“Solicito sus rezos y al mismo tiempo me disculpo por si este escándalo le ha causado algún malestar a su fe”, manifestó Mercado, quien fue director de varias Iglesias en Chicago y Cicero antes de dirigir el santuario mariano, cargo por el que coordinaba cada mes de diciembre los festejos locales en honor a la Virgen de Guadalupe.

La Arquidiócesis de Chicago publicó una información en su página web en la que dio a conocer que el religioso fue separado del ministerio “debido a una conducta inapropiada que el padre Mercado sostuvo con una persona mayor de edad”

“El arzobispo Blase Cupich ha retirado al padre Mercado sus facultades y su autoridad para el ministerio”, especificó la nota, que agregó que en su reemplazo ha sido nombrado Adán Sandoval Duron, quien ejercerá como administrador interino del popular santuario localizado en el suburbio de Des Plaines.

“La Arquidiócesis tiene el firme compromiso de asegurarse que aquellos que sirven a nuestros feligreses son aptos para el ministerio”, precisó la nota, en la que se detalló que Mercado residirá “de manera inmediata” lejos del santuario.

El menor de once hermanos, Mercado nació en Morelia (Michoacán, México) y fue ordenado sacerdote tras concluir sus estudios de teología en 1998, en Mundelein, (Illinois).

Margarita Morales, una feligrés del santuario, opinó que el caso del cura Mercado obedecería a la reciente directiva del papa Francisco de que los casos de abuso y conducta inapropiadas no serán tolerados más.

“El Papa Francisco dijo a los obispos (en Filadelfia) que todos los que oculten estos casos tendrán que rendir cuentas”, señaló Morales.