Se fueron los corruptos ¿y ahora?

Gustavo Rangel

El debacle de la FIFA se encuentra apenas en sus primeras fases. Tendrá que pasar un poco de tiempo para que la organización toque fondo por completo y así se pueda comenzar a restaurarla.

La renuncia del presidente Joseph Blatter fue un gran paso en la dirección correcta pero queda mucho trabajo por delante. La limpia de los ‘corruptos’ tiene que dejar a FIFA libre de ‘bacterias’ para evitar una nueva ‘infección’ porque luego de lo que ha ocurrido en estos días pasados es evidente que una recaída a estas alturas podría ser fatal.

FIFA quedó muy dañada y tomará tiempo para que pueda recuperarse de todas las ‘cochinadas’ que le hicieron los hombres de pantalón largo. Los que supuestamente estaban para defender el futbol traicionaron la confianza que se les dio y han puesto al balompié de rodillas.

Blatter y su banda de ‘mafiosos’ se han ido pero han dejado al futbol mundial en el limbo. ¿Habrá Mundial en Rusia? ¿Habrá Mundial Qatar? ¿Quién será el nuevo presidente? ¿Qué tanta credibilidad se ha perdido? Estas son solamente algunas de las preguntas que requieren respuestas pero que no será nada fácil contestarlas.

La corrupción se metió a las entrañas de FIFA y todo ha quedado contaminado. Se hizo tanta trampa que nada relacionado con FIFA tiene validez, esto significa que las sedes mundialistas otorgadas en Rusia y Qatar están en duda total, los tratos con patrocinadores se encuentran en tela de juicio y los derechos de televisión con las diferentes televisoras también se han comprometido.

Un sinvergüenza

Luego de que salieron a la luz los diferentes casos de corrupción descubiertos por el FBI y se le acusó formalmente a 14 personas de crimen organizado, fraude y lavado de dinero, Blatter aseguraba que “no hay sitio para la corrupción de ningún tipo” en la organización que dirige desde 1998 y que era “necesario empezar a restaurar la confianza”, durante la inauguración en Zúrich del 65 Congreso el viernes. Blatter quería convencer al mundo que merecía seguir y que no sabía absolutamente nada de los casos de corrupción. “Estarán de acuerdo conmigo en que son tiempos difíciles, sin precedentes para la FIFA. Los hechos de ayer (por el miércoles) han dejado una larga sombra sobre el fútbol y este Congreso. Las acciones individuales demandan cambios. No podemos dejar que la reputación de la FIFA se vea perjudicada”, dijo en la apertura de la sesión.

Dos días después fue reelegido a la presidencia y al aceptar el cargo en tono prepotente dijo que nunca olvidaría a los que se habían opuesto a él en el voto. Unos días después renunció al cargo.

“A pesar de haber sido apoyado en elecciones, ese apoyo no lo comparten todos. Por eso pongo mi renuncia a disposición de los dirigentes del mundo. Tomo esta decisión de renunciar para limpiar la imagen de la FIFA. La FIFA necesita una profunda reestructuración”, aseguró Blatter.

El todavía presidente de la FIFA aseguró que seguirá en el cargo hasta que se celebre un nuevo congreso, que todavía no tiene fecha, y en el que se decidirá el nombre del nuevo mandatario de la institución internacional. “Aunque los miembros de la FIFA me reeligieron presidente, parece ser que este lunes no fui apoyado por todo el mundo del fútbol, aquellos que inspiran la vida en el fútbol como hacemos en FIFA. Esto es por lo que convocaré un congreso extraordinario y pondré a disposición mi cargo, que va a ser cubierto lo más rápido posible y un nuevo presidente será elegido para sucederme”, afirmó.

“El próximo congreso ordinario de la FIFA tendrá lugar el 13 de mayo de 2016 en Ciudad de México. Esto crearía un innecesario retraso y instaré al Comité Ejecutivo a que organice un Congreso Extraordinario para la designación de mi sucesor lo más pronto posible”, subrayó.

Los corruptos

Dos vicepresidentes de la FIFA, el uruguayo Eugenio Figueredo y el caimanés Jeffrey Webb, así como el expresidente de la Conmebol, el paraguayo Nicolás Leoz, figuran entre los 14 acusados por Estados Unidos por corrupción. El departamento de Justicia hizo público un comunicado en el que anuncia que han sido presentadas 47 acusaciones ante el tribunal de Brooklyn (Nueva York) por “organización mafiosa, fraude masivo y blanqueo de dinero, entre otros”. El resto de los federativos acusados son el costarricense Eduardo Li, el nicaragüense Julio Rocha, el trinitense Jack Warner, el venezolano Rafael Esquivel, el brasileño José María Marín y el caimanés Costas Takkas. La Justicia estadounidense no ha formulado cargos contra el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, que se presenta a la reelección para un quinto mandato el próximo viernes en el Congreso de la FIFA en Zúrich. Asimismo, el Ministerio de Justicia y Policía de Suiza confirmó la detención de seis de estos altos responsables de la FIFA que estaban en Zúrich y cuya extradición ha sido concedida a Estados Unidos. También están acusados los ejecutivos de empresas relacionadas con la FIFA, Alejandro Burzako, de la argentina Torneos y Competencias; Aaron Davidson, de Traffic Sports USA, y Hugo y Mariano Jinkis, del Full Play Group de Argentina. Según esta investigación los acusados estarían implicados en la obtención de sobornos por valor de más de 150 millones de dólares, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Entre los 47 cargos por el enriquecimiento ilícito durante 24 años mediante la corrupción del fútbol, los beneficiarios habrían logrado “lucrativos derechos de comercialización en los medios y mercadotecnia en los torneos internacionales”. Otros presuntos involucrados en esta investigación citados en el comunicado oficial son Charles Blazer, ex secretario general de CONCACAF y antiguo representante de Estados Unidos en el comité ejecutivo de la FIFA y José Hawilla, propietario y fundador del conglomerado mediático brasileño Traffic. “Corrupción rampante, sistemática y profundamente enraizada” es la descripción de la fiscal general Loretta Lynch, que puntualiza que “se ha extendido en las dos últimas generaciones de federativos que abusaron de sus puestos de confianza para conseguir millones de dólares en mordidas y sobornos”.

Vientos de cambio

Los que han sobrevivido este ‘terremoto’ y que quieren ver una FIFA restructurada han manifestado la necesidad de realizar cambios radicales, incluyendo la posibilidad de revisar todos los estatutos de la organización para darle una nueva forma a la organización y así pueda operar con más transparencia. Pero luego de la amenaza de la UEFA de boicotear el Mundial de Rusia si no revisan meticulosamente los detalles de cómo se le otorgo la sede al país ruso queda claro que existe una gran inconformidad y que serán necesarios muchos diálogos para poder reparar la credibilidad.

Entre los candidatos que surgen para ocupar el puesto de Blatter se encuentran el ex jugador del Real Madrid y Barcelona, Luis Figo, el Príncipe Ali Bin Al-Hussein y Jerome Champagne. El segundo parece por ahora el más indicado por su experiencia pero todo indica que la batalla por el poder será furiosa y todo puede suceder.   (con información de EFE)