Según informe: Los 43 no “fueron incinerados”

José Torero: “No existe ninguna evidencia que realmente apoye los testimonios (que indican) que hubo un proceso de incineración de gran escala en el basurero”.

 

Sídney.- El experto en incendios José Torero calificó de concluyente el informe independiente sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en México, que rechaza que fueran incinerados en una gran pira tal como defiende la versión oficial.

Los jóvenes desaparecieron el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, en un oscuro caso en que la Fiscalía mexicana afirma que fueron asesinados por el cartel de narcotraficante Guerrero Unido e incinerados en una gran hoguera en un basurero de Cocula para después arrojarse sus restos al río San Juan.

La llamada “verdad histórica” fue rechazada el domingo por el informe Ayotzinapa, elaborado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) por encargo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El informe se apoyó en un peritaje de Torero, que realizó trabajo de campo, examinó pruebas y contrastó declaraciones de los presuntos autores que le llevó a afirmar que “no existe ninguna evidencia que apoye la hipótesis generada, en base a testimonios, que 43 cuerpos fueron quemados en el basurero municipal de Cocula”.

El texto en el anexo 1 del documento subraya que “no hay ninguna evidencia que indique la presencia de un fuego de la magnitud de una pira para la cremación de inclusive un solo cuerpo”.

“El nivel de certidumbre de lo que hemos indicado (en el informe) es muy alto”, dijo Torero en entrevista.

Torero, de origen peruano y director de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad de Queensland de Australia, apuntó que su investigación buscó descartar “lo que no era posible” ya que es “prácticamente imposible establecer qué cosa pasó”.

“En ese sentido, la certidumbre de lo que hemos eliminado es bastante alta porque se utilizaron cálculos en un análisis muy conservador para asegurar que se descarte, de todas las maneras posibles, lo que no pudo haber sucedido”, anotó.

La “verdad histórica” de la Fiscalía se apoya en 487 dictámenes periciales, 386 declaraciones y dos reconstrucciones de hechos, aunque los análisis de los restos recuperados en el basurero y en el río realizados en un laboratorio de Austria, solo identificaron genéticamente a uno de los 43 jóvenes, Alexander Mora.

Los testimonios recopilados por las autoridades aseguran que los cuerpos fueron quemados durante horas en una inmensa pira en el basurero de Cocula con combustibles como el diésel y materiales inflamables como la madera y neumáticos y que los restos fueron arrojados después a un río.

“La historia que está planteada no es una historia posible por la cantidad de combustible que hubiese sido necesario, los daños que se hubiesen observado en los alrededores de la zona donde había el quemado”, aclaró el experto.

Para Torero “no existe ninguna evidencia que realmente apoye los testimonios (que indican) que hubo un proceso de incineración de gran escala en el basurero”.

Para consumir unos 43 cuerpos en unas 60 horas se necesitarían aproximadamente unos 30.100 kilos de madera, 13.300 de neumáticos, 13.330 de diesel, según el anexo 1 del informe Ayotzinapa, que demandó seis meses de investigaciones.

Según Torero, la hipótesis oficial es imposible porque el basurero está rodeado de plantas y tiene una pendiente con basura, lo que podría haber provocado un inmenso incendio visible y de grandes dimensiones.

“Si hubiese existido un incendio de esa magnitud, para poder permitir ese proceso de incineración, lo más probable es que toda esa vegetación alrededor y la pendiente con basura plástico se hubiesen encendido”, acotó.