Tenían la casa más fea del barrio, pero ya no

Jugadores del Dynamo y jugadoras del Dash junto con 60 voluntarios ayudaron a una familia hispana a reparar su casa en el barrio del East End

Gustavo Rangel

Llego un momento para la familia Sosa que llegar a su propio hogar era algo vergonzoso. Alrededor de su casa en los últimos años se han ido construyendo condominios millonarios y algunas de las casas históricas que embellecen las calles se han restaurando para lucir hermosas, pero la de los Sosa se ha ido deteriorando al grado de que se le conoce como la casa más fea de la calle Garrow.

Las ventanas estaban rotas, la pintura descarapelada, el techo roto en varios lugares, los cimientos vencidos, la madera de las paredes ya demasiado vieja y en el interior eran necesarias numerosas reparaciones en la concina, sala y habitaciones.

“Esta casa ha estado en la vida de mi familia desde que era niño pero con los altos costos de impuestos en esta área se me ha hecho muy difícil poder darle el mantenimiento que requiere”, dijo Richard Sosa.

La casa de la familia Sosa se encuentra en el barrio del East End y específicamente en una de las zonas donde actualmente se están llevando a cabo números proyectos de construcción de viviendas.

La gran mayoría de las nuevas casas están valoradas arriba de los $400,000 dólares lo que ha causado que los impuestos de propiedad se disparen de forma impresionante, muchas familias que tenían propiedades en dicho barrio han tenido que vender por lo complicado que es pagar las cuotas anuales.

“Yo no quiero vender mi casa. Este es mi barrio, aquí crecí. De niño yo iba a la escuela que se encuentra al cruzar la calle y aquí conocí a mi esposa, mis hijas nacieron acá, entonces no es fácil nada más decir, voy a vender, para irnos a otro lugar que no conocemos”, agregó el padre de dos niñas.

Como la casa de Sosa es tan antigua, es considerada una casa histórica, esto implica que las reparaciones tienen que ser hechas de acuerdo a los códigos de la asociación de viviendas del barrio. La casa debe mantener su valor histórico.

Los costos son muy altos para poder realizar este tipo de reparaciones.

“Nos daba un poco de vergüenza porque nuestra casa pues sinceramente era la más fea del vecindario pero aunque nosotros queríamos arreglarla no nos alcanzaba el dinero”, contó Sandra Sosa, esposa de Richard.

La organización de ‘BBVA Compass and Dynamo Charities Building a Better Houston’ en conjunto con ‘Rebuilding Together Houston’ eligieron a la familia Sosa para ayudarla con las reparaciones que necesitaba su hogar.

“Desde que construimos el estadio aquí en el East End nos comprometimos con este barrio para ayudarlo a mejorar. Es por eso que una vez más estamos aquí para ayudar a otra familia a seguir adelante”, comentó Chris Canetti, presidente del Dynamo de Houston.

Jugadores del Dynamo y jugadoras del Houston Dash se juntaron con otros 60 voluntarios a trabajar en la casa de los Sosa.

“Es una gran satisfacción poder ayudar a familias en el East End porque esta también es nuestra casa y queremos ser buenos vecinos”, dijo Brian Ching, ex jugador del Dynamo y actual presidente del Dash.

Las extensas reparaciones a la casa de la familia Sosa han logrado darle una sensación de orgullo muy especial.

“Ya no nos pueden decir que nuestra casa es la más fea de la calle”, concluyó Sosa.

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