18 Apr 2021

Cae matrícula de estudiantes universitarios latinos por pandemia de covid

December 17, 2020

Washington.- Desde que comenzó la pandemia de coronavirus, las comunidades latinas han recibido un golpe duro debido a sus empleos como trabajadores esenciales y las condiciones de vida multigeneracionales. Los latinos, como las personas afodescendientes, tienen más probabilidades de ser hospitalizados por Covid-19 y están muriendo a tasas desproporcionadas, según muestran los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). La pandemia también amenaza el progreso que los latinos lograron en la educación superior.

La mayoría de las instituciones educativas en todo el país han experimentado una caída en la matriculación en los últimos meses. La matrícula de licenciaturas se desplomó 4.4 por ciento en comparación con el año pasado, según los resultados preliminares de un análisis del Centro de Investigación del Cámara de Compensación Nacional de Estudiantes (NSCRC, por sus siglas en inglés). Este centro recopila datos de aproximadamente el 97% de todas las instituciones de educación superior del país, según información de un reportaje de la cadena CNN en español.

Los estudiantes latinos de licenciatura fueron el único grupo racial y étnico que creció el otoño pasado. Sin embargo, esa tendencia parece haberse revertido. El grupo experimentó una disminución del 5.4% en la inscripción este otoño, luego de registrar un aumento del 1.4% el año pasado, informó el centro de investigación.

Entre los estados con al menos 5 mil estudiantes latinos en los niveles de licenciatura y posgrado, la inscripción cayó en porcentajes más altos en varios estados del Medio Oeste. Solo California, Texas y Washington parecen haber registrado un aumento, muestran los datos preliminares del NSCRC.

Los estudiantes latinos están tomando decisiones difíciles para ayudar a sus familias

La pandemia ha puesto en peligro el futuro de muchos estudiantes universitarios de primera generación prometedores, empujándolos a tomar decisiones difíciles.

Por ejemplo, Efren Berrones tomó su equipaje y reservó un vuelo de más de 6 mil 400 kilometros a su casa en Houston por temor a que su madre fuera muy vulnerable al Covid-19 y estuviera sola.

En los últimos siete meses, Berrones, estudiante de segundo año en la Hawaii Pacific University, dejó la facultad por un semestre para quedarse con su madre, quien tiene varias enfermedades autoinmunes. Sin trabajo, agotó sus ahorros. Y luego consideró renunciar a la universidad cuando se enteró de que le recortarían parcialmente su beca completa.

“Se me cruzó por la mente el pensamiento con todo esto sucediendo porque empecé a pensar ‘¿cómo la voy a pagar?’”, dijo el joven de 20 años.

El costo de la matrícula universitaria en Estados Unidos ha estado en declive durante años. Sin embargo, en las últimas dos décadas más estudiantes latinos como Berrones han asistido a la universidad. Ahora, la pandemia de coronavirus obliga a muchos de ellos a decidir entre quedarse en la facultad y trabajar para ayudar a sus familias a sobrevivir a la recesión económica causada por el Covid-19.

Históricamente, la matriculación universitaria entre los estudiantes blancos no latinos ha sido más alta que la de cualquier otro grupo demográfico en Estados Unidos. No obstante, los estudiantes latinos han logrado grandes avances en parte porque son los más jóvenes de los grupos raciales y étnicos más grandes del país.

De 2000 a 2018, la cantidad de estudiantes latinos aumentó de 1.4 millones a 3.4 millones. Se trata del mayor crecimiento entre todos los grupos raciales y étnicos, según el Centro Nacional de Estadísticas Educativas.

Israel Demandel, de 18 años, era el capitán del equipo de robótica y estaba en camino a convertirse en el mejor alumno de este año en la Escuela de Excelencia Harmony en Laredo, Texas, cuando el Covid-19 fue declarado pandemia. Semanas después, fue admitido con una beca completa en la Universidad de Yale.

“Sabía que ser aceptado era algo realmente bueno, pero no sabía qué significaría debido al coronavirus”, dijo Demandel. Su objetivo es seguir una carrera en Ingeniería Biomédica.

A medida que pasaban los meses, Demandel y su madre no estaban seguros de cómo sería su primer año en la universidad. Pero eso no les impidió soñar con caminar juntos en el campus de Yale, especialmente porque ella nunca había viajado fuera de Texas.

“Para mí, mostrarle Connecticut y Yale es una manera de compartir mi viaje y también de retribuirle todos sus años de ayudarme en la escuela secundaria, proporcionarme un techo y poner comida en la mesa”, dijo.

Cuando Yale anunció que daría la bienvenida a algunos estudiantes a vivir en el campus en otoño, fue un momento agridulce para Demandel. Su madre acababa de perder su trabajo de cajera en una tienda de comestibles.

“Sabía que no me iba a sentir cómodo yendo a Yale y dejando a mi familia sin ningún tipo de apoyo financiero”, dijo Demandel.

Demandel optó por inscribirse en los cursos virtuales.

“Tuve que aguantarme cualquier aspiración o esperanza que tuviera de estar en el campus y enfrentar el hecho de que mi familia me necesitaba en ese momento”, agregó.

En los últimos meses, Demandel tomó sus primeros cursos universitarios a través de Zoom. Mientras tanto, su madre encontró otro trabajo. Ahora está planeando mudarse a Connecticut a principios del próximo año con la tranquilidad de que su familia estará bien.

 

Dificultades para ingresar y conservarse

 

En otro contexto, algunos latinos asisten a universidades comunitarias para evitar el costo enorme de las universidades tradicionales de carreras de cuatro años. Sin embargo, la pandemia hace que sea más difícil ingresar al sistema de educación superior de esa manera.

Deborah Santiago, cofundadora y directora ejecutiva de Excelencia in Education, una organización nacional que busca acelerar el éxito de los estudiantes latinos en la educación superior, dice que es más probable que los colegios comunitarios inscriban a estudiantes que son económicamente vulnerables y necesitan trabajar mientras están inscritos.

“El balance que se hace a veces es ¿voy a la facultad o trabajo y apoyo a mi familia? ¿Estoy pagando la matrícula o estoy aportando recursos para que podamos comer y atender las necesidades básicas?”, dijo Santiago.

Cuando la pandemia empezó a impactar al país a mediados de marzo, más de la mitad de los latinos de entre 18 y 29 años dijeron que se veían afectados por recortes o pérdidas de empleo, según el Centro de Investigación Pew.

Casi dos tercios de los estudiantes latinos dijeron en los primeros meses de la pandemia que lidiaban con inseguridades relacionadas con sus necesidades más básicas. Esto incluía la comida y la vivienda, según una encuesta realizada por el Hope Center for College, Community and Justice de la Universidad de Temple, un grupo de investigación enfocado en las necesidades de los estudiantes universitarios.

Este otoño, Miami Dade College, una de las instituciones que otorga más títulos de asociado a estudiantes latinos en el país, experimentó una disminución drástica en las inscripciones, la más pronunciada en sus 60 años de historia. La matrícula de otoño ha bajado casi un 12% entre los estudiantes latinos y afrodescendientes, dijo la facultad.

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