13 Apr 2021

Detienen a expresidenta acusada de cometer un golpe de estado

March 20, 2021

Bolivia.- La detención de la expresidenta Jeanine Áñez por una investigación donde es acusada de cometer un supuesto golpe de Estado contra el exmandatario izquierdista Evo Morales en 2019 sorprendió a la oposición, en un caso que tanto la ONU como la Unión Europea piden que sea transparente.

Áñez, fue arrestada el sábado pasado en la ciudad de Trinidad, capital del departamento amazónico del Beni, 600 kilómetros al noroeste de La Paz, llegó a La Paz escoltada por el ministro del Gobierno (Interior), Eduardo del Castillo, y el comandante de la policía.

Desde un cuartel policial en La Paz, la expresidenta remitió luego cartas a la Unión Europea (UE) y la Organización de Estados Americanos (OEA) para que envíen misiones de observadores al país para seguir este caso.

El objetivo es que “evalúen de manera objetiva e imparcial, la ilegal aprehensión de la cual hemos sido víctimas mi persona y mis dos exministros, el viernes y la madrugada de este sábado”, escribió Áñez en una misiva de la que la AFP obtuvo una copia.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, consideró que es importante que se respeten “las garantías al debido proceso y haya una transparencia total en todos los procedimientos” del caso contra los ex integrantes del gobierno boliviano, según un comunicado de su portavoz.

Asimismo, recordó los “importantes pasos tomados por todas las partes en Bolivia de cara a la consolidación de la paz” y reiteró el compromiso de Naciones Unidas para seguir apoyando esos esfuerzos.

El Alto Representante de la UE, Josep Borrell, expresó a su vez en Twitter que “las acusaciones por los hechos de 2019 deben resolverse en el marco de una justicia transparente y sin presiones políticas”.

Con el criterio de que se respete la independencia de poderes, pidió “diálogo y reconciliación”.

Mientras la influyente Conferencia Episcopal de Bolivia exigió en un comunicado “la inmediata puesta en libertad de los detenidos”.

Y acotó que como institución no pueden “permanecer pasivos, mientras se persigue a ciudadanos que han servido a Bolivia, con sus limitaciones, en difíciles momentos de su historia y buscando caminos de pacificación”.

La UE y la Iglesia católica cumplieron un papel clave en la transición del gobierno de Morales al de Áñez y propiciaron mesas de diálogo entre oficialistas y opositores durante esos días conflictivos.

El ministro de Justicia, Iván Lima, rechazó las denuncias opositoras de que hay un manejo político de la Fiscalía y del proceso y señaló que se está actuando a derecho.

En su criterio, a Áñez no le corresponde un juicio de responsabilidades o de privilegio, por su condición de exgobernante, sino un proceso ordinario por sus actuaciones como senadora, antes de haber asumido la primera magistratura.

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