04 Dec 2020

La DEA detiene a exministro de defensa mexicano acusado de narcotráfico

October 22, 2020

California.- En lo que fue considerado como un operativo secreto, fue detenido acusado de narcotráfico en la ciudad de Los Ángeles, Salvador Cienfuegos Zepeda, quien fuera ministro de Defensa de México en el periodo de 2012-2018, del gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto.

En un operativo nombrado como “Padrino”, en alusión que así era conocido el general dentro de un cártel del crimen organizado, personal de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) logró la detención del general, quien tuvo también importantes funciones en el gobierno previo de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012).

El militar Cienfuegos fue detenido el pasado jueves 15 de octubre en el aeropuerto de Los Ángeles, cuando ingresaba al país junto a su familia. Horas más tarde, todos los integrantes de su familia fueron puestos en libertad, según narró la BBC.

El gobierno de México confirmó que el caso está siendo llevado por la misma Corte federal de Nueva York en la que se juzga por presuntos vínculos con el narcotráfico al exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y en la que también se llevó el proceso judicial contra el exlíder del cartel de Sinaloa, Joaquín “el Chapo” Guzmán.

La noticia provocó una gran sorpresa y revuelo en México, donde no se conocía información pública que apuntara a que Cienfuegos estuviera siendo investigado.

López Obrador, confirmó este viernes que no existe en el país ninguna investigación en contra del militar relacionada con narcotráfico, y que solo fue hace 15 días que la embajadora de México en EE.UU. le informó de la pesquisa en aquel país, “pero no había nada oficial”, dijo.

Pero en EE.UU., el Departamento de Justicia dijo que el militar “tenía conocimiento o conspiró intencionalmente para manufacturar o distribuir una o más sustancias controladas, con la intención, conocimiento y motivos razonables para creer que dichas sustancias serían importadas ilegalmente a Estados Unidos desde un lugar exterior”.

Las drogas en cuestión son heroína, cocaína, metanfetamina y mariguana en distintas cantidades. Y un cargo más es por lavado de dinero del narcotráfico.

Grupo H-2

Presuntamente, el militar en retiro colaboraba con el grupo denominado H-2 que opera en los estados mexicanos de Nayarit y Sinaloa, así como ciudades estadounidenses como Los Ángeles, Las Vegas y Nueva York.

Su arresto, junto al de García Luna, “es una muestra inequívoca de la descomposición del régimen, de cómo se fue degradando la función pública, la función gubernamental en el país durante el período neoliberal”, afirmó López Obrador.

De acuerdo con la narración que los fiscales generales hicieron a la revista mexicana Proceso hace meses y a un periódico de circulación nacional de Estados Unidos, la DEA investigaba al general en retiro por supuestos nexos con la agrupación delictiva de los hermanos Beltrán Leyva, que controlaban el tráfico de estupefacientes en el estado de Guerrero y Morelos.

En esa época, el general Cienfuegos era el comandante de la IX Región Militar, con sede en Acapulco.

El expediente judicial del caso del general Cienfuegos está bajo la jurisdicción de la Corte Federal del Distrito Este en Brooklyn, Nueva York.

Entre las evidencias que la Fiscalía de Nueva York tiene contra Salvador Cienfuegos figuran “miles” de mensajes de texto que muestran cómo, a cambio de sobornos, el general ayudó al cártel H-2 a “operar con impunidad en México” y a “traficar miles de kilogramos de cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana a Estados Unidos, incluyendo Nueva York”, reveló Proceso.

Y no sólo esto: también hubiera encabezado “la detención y la tortura de traficantes de una organización rival por parte de agentes mexicanos, la liberación de integrantes del Cártel H-2 de cárcel”, de acuerdo con una carta que la fiscalía neoyorquina envió hoy a la jueza Carol Amon, quien llevó la audiencia del militar en Los Ángeles.

El militar, quien encabezó el aparato militar mexicano durante seis años, “se aseguró que no hubiera operativos militares contra el Cártel H-2”, lanzó “operaciones militares contra otras organizaciones de tráfico de drogas”, ubicó “transporte marítimo para cargamentos de droga”, actuó para “expandir el territorio controlado por el Cártel H-2 hacia Mazatlán y el resto de Sinaloa”, e introdujo “los líderes del Cártel H-2 a otros funcionarios del gobierno mexicano dispuestos a ayudar a cambio de sobornos”.

El H-2 se refiere a la organización del Cártel de los Beltrán Leyva encabezada por el capo sinaloense Juan Francisco Patrón Sánchez, apodado “el H2”, quien fue abatido en febrero de 2017 en Tepic, Nayarit, durante un operativo de la Secretaría de Marina; el hombre había tomado el control de la operación después de la detención de Alfredo Beltrán Leyva, “El Mochomito”.

Entre diciembre de 2015 y febrero de 2017 –fechas en las que se imputan los delitos a Cienfuegos–, la organización de Patrón Sánchez distribuyó “miles de kilogramos” de drogas a ciudades de Estados Unidos, y traficó cientos de armas a México, donde además “perpetró innumerables actos de violencia terrorífica, incluyendo tortura y asesinatos”.

Niegan fianza

En lo que fue la segunda audiencia del caso en contra del extitular de la Secretaría de la Defensa Nacional, celebrada el martes 20 de octubre, ante el juez de distrito de California, Alexander F. Mackinnon, la defensa del general Salvador Cienfuegos, solicitó que el acusado fuera liberado bajo el pago de una fianza de 750 mil dólares, pero esta petición le fue rechazada y deberá enfrentar su proceso judicial en detención.

Sin la presencia de Cienfuegos, y a través de videoconferencia, su abogado Duane Lyons argumentó que el acusado no tenía la intención de huir, ya que contrario a las acusaciones presentadas por el Gobierno de Estados Unidos, tiene la intención de pelear los cargos que se le imputan y de “limpiar su nombre”, ya que es “un general que sirvió honorablemente”.

Afirmó que la defensa tiene la manera de comprobar la legalidad de dichos fondos, ya que constituyen los “ahorros de toda su vida”, además de que sus familiares también pueden realizar aportaciones.

Otro de los argumentos presentados por Lyons para defender su liberación bajo fianza, una vez que este sea trasladado a Nueva York para enfrentar los cargos en el Distrito Este del estado, es que las restricciones sanitarias impuestas por la pandemia de coronavirus causarían “un impacto muy serio” en su proceso de defensa jurídica, al tratarse de un caso complejo que involucra múltiples grabaciones de llamadas interceptadas.

Pero el fiscal federal auxiliar, Ben Balding, argumentó que las acusaciones en contra de Cienfuegos son serias, con cargos que conllevan a penas mínimas de 10 años de prisión a cadena perpetua, por lo que el acusado “tiene todos los incentivos para huir”, haciendo uso de “sus contactos en México”.

Luego de escuchar los argumentos, el juez Alexander F. Mackinnon sostuvo que “la Corte determinó que se ordene que el acusado permanezca bajo detención previo al juicio”.

Advertisements

Edición Impresa

Trending News