13 Apr 2021

MASACRAN A FAMILIA AMERICANA EN MÉXICO

November 7, 2019

Por Miguel Mejía H.

México.- El que un grupo del crimen organizado se haya manchado de sangre de niños y mujeres inocentes causó conmoción en este país, y más porque son familiares de un activista contra la inseguridad: Julián LeBarón, quien ha sido la voz de esta comunidad mormona que se estableció hace casi un siglo en la zona noroeste de Chihuahua y los límites con Sonora, que se ha convertido en codiciada por grupos del crimen organizado.
Los LeBarón han tenido que sufrir en carne propia las secuelas de la violencia y la creciente inseguridad. En mayo de 2009 un joven llamado Erick fue secuestrado. La comunidad determinó negarse a pagar el rescate que pedían sus captores. Tras una semana de zozobra, el joven fue liberado el 10 de mayo sin que la comunidad pagara rescate alguno. Primero se vio como un triunfo, pero la reacción de los delincuentes fue atroz. Un mes después de ese heroico hecho, fueron secuestrados dos jóvenes más: Benjamín LeBarón -hermano de Erick- y Luis Widmar. En esta ocasión fueron asesinados ambos y los criminales dejaron un mensaje en una manta donde le recriminaban a la comunidad mormona su lucha contra la inseguridad.

Janos

La llegada de la comunidad mormona en el municipio de Janos, Chihuahua, ocurrió en 1924 cuando el líder Alma LeBarón determinó establecerse para fundar una comunidad basada en sus creencias religiosas.
Hubo una escisión a mediados de siglo, lo que originó que uno de los descendientes del líder ultimara a un hermano tras la disputa por el control de la comunidad, lo que originó una separación, que posteriormente fue superada.
Conocidos como una comunidad conformada por personas muy trabajadoras, los mormones o menonitas, se dedican a actividades agrícolas y ganaderas.

El ataque

A través de un video, circulado en redes sociales, Adrián LeBarón mostró una de las tres camionetas atacadas y que se incendió, con una narración con la voz entrecortada indicó: “Para que quede registro. Mi hija Rhonita y cuatro de mis nietos fueron quemados en un tiroteo bajando el camino cercano a La Mora”.
Poco a poco se fue sabiendo cómo ocurrieron los hechos. En una caravana que se dirigía de Galeana, Chihuahua, a Bavispe, Sonora, viajaban tres mujeres y 14 niños a bordo de tres camionetas, dos de las cuales eran Suburban, cuando fueron atacadas por un grupo del crimen organizado.
Aparentemente, una de las camionetas, por los tiros que recibió, terminó incendiándose, y en el interior quedaron sin vida una mujer y cuatro menores (vehículo mostrado en el video narrado previamente). Los demás habrían tratado de huir, por lo que no fueron halladas las otras dos camionetas cerca de la zona del ataque.
Sin embargo, más tarde fueron hallados ambos vehículos en cuyo interior fueron encontradas las dos mujeres sin vida y dos menores más asesinados. Por lo que se contabilizó el número de víctimas de tres mujeres y seis niños.
Ocho menores más pudieron salir ilesos. Una bebé quedó en el interior de uno de los vehículos debajo de un asiento.
Seis de los menores que lograron escapar tras esconderse, resultaron lesionados. Al ser rescatados fueron llevados a recibir atención médica especializada y posteriormente fueron llevados a Estados Unidos. Su estado de salud fue considerado como delicado.
Faltaba una menor, la cual fue hallada horas después deambulando desorientada, con los síntomas de sufrimiento postraumático.

Las reacciones

Al analizar la situación, las autoridades mexicanas señalaron que por el tipo de camionetas, probablemente fue confundida por uno de los grupos rivales del grupo que atacó.
“Es una zona en disputa entre diversos grupos criminales. Hay una célula del crimen organizado vinculado al cártel del Pacífico. El propio Julián LeBarón ha informado que estima que los acontecimientos no están vinculados con una cuestión familiar”, indicó en conferencia de prensa Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Pública del gobierno federal.
Asimismo, autoridades de Chihuahua informaron que un grupo denominado como “Los Jaguares” serían los responsables del ataque. Más tarde se informó tres de los presuntos responsables ya habían sido detenidos.
El presidente Andrés Manuel López Obrador envío su pésame, y “un abrazo a toda la familia LeBarón, a los familiares de las víctimas, es una desgracia lamentable, porque pierden la vida niños inocentes”
Por lo tanto, se determinó que iniciarían las investigaciones correspondientes hasta dar con el paradero de los responsables del ataque.
“Es una masacre, son tres camionetas con mujeres y niños asesinados […] A estos hombres no les importa asesinar a sangre fría, no les importa quemarlos”, dijo en entrevista Julián LeBarón.
El activista afirmó que la zona que está entre Chihuahua y Sonora, en donde ocurrió el ataque, “es una guerra… ¡le pedimos ayuda! (al gobierno)”.
Sobre la identidad de los agresores, dijo que no sabe quiénes sean, “pero si el Gobierno no puede, que nos den la autorización para arreglarlo nosotros mismos” indicó con muestras de impotencia y coraje.

Doble nacionalidad

Las víctimas además de tener la nacionalidad mexicana también son estadounidenses, por lo que el embajador Christopher Landau escribió en su cuenta de Twitter: “La seguridad de nuestros connacionales es nuestra gran prioridad. Estoy siguiendo muy de cerca la situación en la sierra de Sonora y Chihuahua”.
En ese sentido, el presidente Donald Trump, tras conocer el suceso, envió un mensaje al presidente mexicano para solidarizarse ante la situación y ofreció su apoyo para de una vez por todas emprender una guerra contra los grupos del crimen organizado.
A través de Twitter, Trump publicó: “Una familia y amigos maravillosos de Utah quedaron atrapados entre dos cárteles de la droga que se disparaban el uno contra el otro, con el resultado de que fueron asesinados grandes estadunidenses, incluidos niños, y algunos desaparecidos. Si México necesita o requiere ayuda para limpiar a estos monstruos, Estados Unidos está listo, dispuesto y capaz de involucrarse y hacer el trabajo de manera rápida y efectiva”.
Asimismo, indicó: “Este es el momento para que México, con la ayuda de Estados Unidos, libere la guerra a los cárteles de la droga y los borre de la faz de la tierra. ¡Simplemente esperamos una llamada de su gran nuevo presidente!”
Al respecto, López Obrador agradeció la oferta del presidente estadounidense, pero destacó que la respuesta se hará en base a la soberanía del país y con los fundamentos establecidos en la Constitución y las leyes mexicanas.
Además, reiteró que el problema no se podía resolver con una guerra, y determinó el respeto a la investigación así como el gobierno mexicano ha sido respetuoso con la investigación tras el acribillamiento de ocho mexicanos y 14 estadounidenses en agosto pasado en El Paso, Texas.
Indicó que efectivamente dialogaría con Trump vía telefónica y que le agradecería las muestras de apoyo, peor dejaría en claro que la investigación queda a cargo de las autoridades mexicanas.

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