15 May 2021

Reforma migratoria de Biden a la espera de ser aceptada en el Senado

January 30, 2021

Washington.- Luego de la inauguración del gobierno de Joe Biden el pasado miércoles, una de sus primeras acciones, conforme a lo que se había comprometido, fue enviar al Congreso una propuesta de reforma migratoria calificada como “la más progresista en la historia” de Estados Unidos.

Esto a través de un plan denominado U.S. Citizenship Act (Ley de Ciudadanía Estadounidense), no solo debe contar con el respaldo de la Cámara de Representantes sino que en el Senado requiere al menos 60 de 100 votos, según consigna la BBC.

El mandatario estadunidense describió su plan para reducir la migración atacando sus causas de raíz”, la necesidad de aumentar la capacidad de reintegración de los migrantes a sus países, y alternativas legales para la inmigración, así como mejorar los procedimientos en la frontera para adjudicar peticiones de asilo.

Aunque la iniciativa no supone acciones inmediatas, es vista como un paso crucial e importante para regularizar el estatus migratorio de más de 10 millones de indocumentados en el país.
Así como está planteada, significaría un giro total respecto al trato que se da a los migrantes respecto a como se hizo con antelación en el gobierno de Donald Trump.

Pero el camino de dicha reforma no será fácil. “Varios legisladores de la oposición ya han expresado su inconformidad con la propuesta, que promete generar acalorados debates”, indica la BBC, en un reportaje.

En dicha legislación, aquellos sin estatus legal que residen en EE.UU. desde antes del 1 de enero de este año podrían solicitar una residencia temporal que podría volverse permanente (también conocida como Green Card) al cabo de cinco años.

A partir de allí, en tres años podrían iniciar el proceso para naturalizarse como estadounidenses si así lo desearan.

Los solicitantes deberán ser sometidos a chequeos de antecedentes penales, pagar impuestos y completar otros requerimientos básicos, indicó el diario The New York Times.

En Estados Unidos, hay cerca de 11 millones de indocumentados, según una estimación hecha en 2017 por el Centro Pew de Investigaciones.

Ese número representa el 23 por ciento de la población nacida en el extranjero que reside en el país.

Joe Biden prometió desde los inicios de su campaña que su prioridad sería presentar una reforma migratoria.

Los inmigrantes indocumentados de EE.UU. llevan en el país un promedio de alrededor de 15 años, de acuerdo a estimaciones del Centro para el Progreso Estadounidense, una organización liberal de investigación.

A su vez, estas personas tienen más de 10 millones de miembros en sus familias que no son indocumentados.

A diferencia de los arriba mencionados, los beneficiarios del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), los incluidos dentro del programa de estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés) y trabajadores agrícolas “que cumplan requisitos específicos” inmediatamente calificarían para la residencia permanente. Al cabo de tres años, podrían también solicitar la naturalización.

Los beneficiarios de DACA, también llamados “dreamers” (soñadores), son alrededor de 700 mil jóvenes, más del 75 por ciento de ellos mexicanos, que llegaron a EE.UU. cuando eran niños.

Camino largo

El pasado mes de junio, la Corte Suprema de Estados Unidos falló a favor de proteger de la deportación a los jóvenes luego de que el expresidente Donald Trump rescindiera el programa en 2017.
“Estas no son ideas nuevas, pero el hecho de que están proponiendo un programa de legalización para quienes estén en el país previo al 1 de enero de este año es algo grande y más directo que iniciativas que hemos visto en el pasado reciente”, indicó Julia Gelatt, analista sobre políticas migratorias del Migration Policy Institute (MPI).

La propuesta de ley también aborda una reforma del sistema de inmigración para las familias, al “eliminar tiempos de espera largos, despejar la saturación de casos por atender” y al incrementar los cupos disponibles para familias según su país de origen.

Es así que se contempla también que los inmigrantes, cuyas peticiones de familiares hayan sido aprobadas, puedan reunificarse con sus familiares en Estados Unidos de manera temporal mientras esperan al emisión de sus residencias permanentes.

La propuesta de Biden ha sido señalada como “la más progresista” en la historia de Estados Unidos.

El plan establece también una serie de protecciones para los trabajadores inmigrantes que denuncien explotación y aumenta de 55 mil a 80 mil el número de visados de diversidad (que se sortean entre personas de países cuya tasa de migración a EE.UU. es baja).

El proyecto de ley también incluye provisiones para eliminar la discriminación hacia familias LGBTQ+ y a inmigrantes según sus creencias religiosas.

Dicha legislación propone un enfoque diferente al que se ha visto en propuestas similares anteriores.

En lugar de contemplar el aumento de efectivos fronterizos o la construcción de más vallas, plantea el “despliegue de tecnología que expedite el chequeo y la capacidad de identificar narcóticos y otro tipo de contrabando” especialmente en puertos de entrada.

Estados Unidos y México comparten una de las fronteras más cruzadas del mundo.

Una mejora en la infraestructura en dichos puertos también forma parte del plan, con el fin de “mejorar la capacidad para procesar a solicitantes de asilo” y prevenir la entrada de narcóticos al país.

Aunque la movida es bien vista por grupos de activismo y diversas organizaciones, este podría ser uno de los puntos más discutidos por los legisladores, indican expertos.

Colaboración

En el plan se contempla que haya colaboración con los gobiernos de México, Honduras, El Salvador y Guatemala y la asignación de recursos para atender las causas económicas y sociales que empujan a millones de personas al camino de la migración ilegal con la esperanza de una vida mejor si llegan a Estados Unidos. Esto incluye la creación de centros de procesamiento en América Central para los trámites de quienes busquen refugio.

Al respecto, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador informó que el gobierno de Biden tiene previsto destinar 4 mil millones de dólares en apoyo a los países de Centroamérica: Honduras, El Salvador y Guatemala.

“Esto nos va a ayudar mucho, se complementa con lo que ya estamos llevando en nuestro país: el atender de sur a norte, el ir creando cortinas de desarrollo en la construcción del Tren Maya, en la reactivación de la actividad petrolera”, resaltó.

También “en la modernización de las refinerías, la construcción de la refinería de Dos Bocas, en el desarrollo del Istmo, en la construcción de caminos con uso intensivo de mano obra en Oaxaca, las obras públicas como el aeropuerto de la Ciudad de México, y así, cortinas”, agregó.

Previamente recordó que México también apoya a ese brazo centroamericano con apoyos de manera directa, “es muy importante la cooperación para el desarrollo”, el que se pueda apoyar a los países vecinos.

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