27 Jan 2021

MÁS DE 800 AÑOS DE HISTORIA SE CONSUMEN CON FUEGO EN NOTRE-DAME, PERO OTRA HISTORIA SURGE

April 19, 2019

Francia.- La noticia era devastadora no sólo en el ámbito local sino en el internacional. Resultaba inconcebible que uno de los símbolos de la llamada “ciudad Luz” estuviera siendo devorado por las llamas. La paradoja es doble, ya que habían iniciado los trabajos de remodelación del símbolo de arte gótico, la catedral de Notre-Dame.

Del pasmo internacional al respaldo concreto, la tragedia puede servir para mostrar un lado amable de la humanidad: la solidaridad. Y es que ante la desolación, la comunidad ha respondido con cooperaciones para resarcir las dos terceras partes del techo que fueron consumidos, además de la emblemática torre de aguja que colapsó.

Asimismo, se reconoce el esfuerzo titánico de los bomberos franceses que durante nueve largas horas se encargaron de combatir las llamas hirientes, con una actuación oportuna que hizo que se salvara la estructura y tener la esperanza de una pronta reconstrucción.
Tanto desde los poderes públicos como desde la esfera empresarial, ya se están tomando decisiones para que se pueda llevar a cabo la reconstrucción de Notre-Dame.

“La reconstruiremos”, afirmó el presidente francés Emmanuel Macron poco antes de la medianoche del lunes. Pero su restauración requerirá “años de trabajo”, dijo el nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Francesa (CEF), Eric de Moulins-Beaufort, mientras varias fuentes hablan de décadas.

Emmanuel Macron anunció en la noche del lunes que sería lanzada una suscripción nacional para ayudar a esta larga y complicada reconstrucción. Este martes, la alcaldesa de París Anne Hidalgo propuso llevar a cabo en la capital “una conferencia internacional de donantes”, para a la vez “acoger a expertos” y “levantar fondos”. La Alcaldía de París pondrá a disposición 50 millones de euros.

Además, “para responder a múltiples solicitudes”, la Fundación del Patrimonio lanzará este martes una “colecta nacional” para la reconstrucción, anunció en un comunicado.

Por su parte, la región Île-de-France aportará 10 millones de euros como “ayuda de urgencia para ayudar a la archidiócesis a llevar a cabo las primeras obras de reconstrucción”, anunció su presidenta Valérie Pécresse. “Esta reconstrucción, que evidentemente será muy costosa, movilizará a todo un país, a los mejores arquitectos, a los mejores artesanos de Francia, quizás del mundo; empezaremos ahora mismo”, dijo a Radio Classique.

Grandes grupos se suman al esfuerzo

Por la noche, la familia de industriales Pinault, una de las más ricas de Francia, anunció que liberaría 100 millones de euros para las futuras obras en la Catedral de Notre-Dame. “Esta tragedia afecta a todos los franceses, más allá de los que están apegados a valores espirituales. Ante un tal drama, todos deseamos devolverle la vida cuanto antes a esta joya de nuestro patrimonio”, anunció el presidente del grupo de lujo François-Henri Pinault.

Asimismo, el grupo de lujo LVMH y la familia Arnault anunciaron este martes una donación de 200 millones de euros. “La familia Arnault y el grupo LVMH, solidarios con esta tragedia nacional, se asocian a la reconstrucción de esta extraordinaria catedral, símbolo de Francia, de su patrimonio y de su unidad”, reza su comunicado.

La empresa Total anunció que haría una “donación especial” de 100 millones de euros. Los hermanos Martin y Olivier Bouygues, por su parte, dijeron que darán a título personal 10 millones de euros para la reconstrucción de Notre-Dame, a través de su holding familiar, SCDM.

El multimillonario Marc Ladreit de Lacharrière, que controla la sociedad de inversión Fimalac, también anunció que participaría en el “esfuerzo de reconstrucción nacional”. Importe de la donación: 10 millones de euros “para la restauración de la aguja, símbolo de la catedral” que cayó en el incendio.

Los bancos también se movilizan aunque por ahora, sólo el Crédit Agricole dio una cifra: cinco millones de euros.

Henry Kravis, cofundador del fondo de inversión estadounidense KKR, y su esposa Marie-Josée Kravis, “entristecidos por el incendio”, anunciaron que aportarían “a partir de ahora” 10 millones de dólares (8,85 millones de euros). Esta es la primera donación importante del extranjero.

Al parecer, donaciones van a llegar de todas partes.

Pero ¿qué pasó?

El incendio se declaró sobre las 18:50 horas, cerca del tejado, donde había instalados unos grandes andamios para unas obras de restauración de envergadura. Por tanto, la hipótesis provisional que se baraja sobre las causas del siniestro es que algún elemento, material o máquina relacionado con esas obras hubiera podido desencadenar el incendio, por razones fortuitas. El arquitecto responsable declaró, no obstante, que no había operarios cuando ocurrieron los hechos. Tampoco hay noticia de que haya heridos. La Fiscalía de París ha abierto una investigación.

La propagación de las llamas fue muy rápida. La columna de humo llegó a ser visible desde toda la ciudad. Los 500 bomberos participantes en las operaciones tuvieron muchas dificultades para trabajar, sobre todo al principio, dado que sus escaleras no van más allá de los 30 metros.

Ver a un único bombero, en lo alto del brazo articulado de una grúa, con la manguera, lanzando agua hacia el interior de la catedral, dio una sensación de impotencia, de un desastre fuera de control en las horas cruciales que sirvieron para que el fuego ganara potencial.

Las características estructurales y el contenido de una catedral gótica complicaron las labores. Un momento dramático fue cuando se derrumbó la aguja principal. Un portavoz de los bomberos dijo que el trabajo de extinción en el interior estaba siendo más eficaz que el exterior. No se sabe si las vidrieras han resistido. La prioridad era proteger la fachada principal y las torres, objetivo que se logró.

Es obvio que el incendio de Notre Dame, en plena Semana Santa, se ha producido en un momento político y social muy delicado. El siniestro ha sido un golpe adicional, de indudable potencia simbólica, a la autoestima francesa. La catedral ha sido protagonista de obras literarias (Víctor Hugo) y de funerales de Estado –de De Gaulle, Pompidou, Mitterrand y otras figuras–, de la coronación como emperador de Napoleón. Las guerras y las revoluciones la habían respetado.

Muchos siglos de historia, francesa y europea, ardieron en pocas horas en París, provocando una conmoción a escala planetaria, no sólo entre los católicos. El pavoroso incendio en la catedral de Notre Dame, uno de los principales monumentos de Francia, joya del gótico y con casi 14 millones de visitantes al año, dejó al país incrédulo y muy triste por la cadena de fatalidades que han golpeado la capital y el país en los últimos años.

Poco después de las 11 de la noche, el responsable de los bomberos, el general Jean-Claude Gallet, dijo que la estructura exterior, incluida la fachada principal, con sus dos torres, se salvaría. Pero mientras hablaba, las llamas aún surgían de las entrañas del templo, por lo que los daños serán enormes, incalculables. Aunque algunas de las obras de arte más valiosas fueron puestas a salvo, se teme que se hayan perdido muchas piezas, pinturas, esculturas, objetos de orfebrería, un patrimonio histórico irrecuperable.

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