14 Apr 2021

COVID-19, ADEMÁS DE LA SALUD, AFECTA A LA ECONOMÍA DE LOS PAÍSES LATINOAMERICANOS

April 28, 2020

Por Miguel Mejía H.

Washington.- En los primeros meses de este año han cambiado las expectativas para los países de Latinoamérica y el Caribe debido a las secuelas producidas por el Coronavirus, también conocido como Covid-19, que ha provocado severos problemas de salud, pero que a corto y mediano plazo avizoran un oscuro panorama económico de contracción a gran escala.
“El Covid-19 tendrá efectos graves en el corto y el largo plazo en la oferta y la demanda a
nivel agregado y sectorial, cuya intensidad y profundidad dependerán de las condiciones internas
de cada economía, el comercio mundial, la duración de la epidemia y las medidas sociales y
económicas para prevenir el contagio”, estableció la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en un análisis recientemente publicado.
Si bien coincide en que la acción más importante para enfrentar el COVID-19 es la contención de la expansión del virus mediante el autoaislamiento, la cuarentena y el distanciamiento social; dicha medida tiene impactos positivos para la salud al aplanar la curva de contagio. “Pero, también afecta a la actividad económica pues el distanciamiento generalmente implica la desaceleración de la producción o incluso
su interrupción total. Esto disminuye las horas de trabajo y los salarios y da lugar a la consiguiente
reducción de la demanda agregada de bienes y servicios”.
Dado que la mayoría de las empresas financian sus inversiones principalmente con ganancias retenidas, la formación bruta de capital fijo se verá afectada negativamente. El efecto multiplicador del consumo será significativamente negativo y se verá agravado por la falta de inversiones privadas, señala el estudio.
Y no es para menos, ya que apenas se empiezan a sentir las consecuencias de las secuelas provocadas por la pandemia y más cuando algunos de los gobiernos han tomado decisiones drásticas para que la gente decida quedarse en casa.
“En el plano financiero, la liquidez se ha reducido debido a la abrupta disminución de la demanda
interna, la paralización de la actividad económica, las disrupciones en las cadenas de pago, y las
pérdidas de rentabilidad y riqueza. Además, ha aumentado de manera significativa la volatilidad
de los mercados financieros como resultado de la incertidumbre respecto de la intensidad y la
duración de la pandemia y la paralización económica”, continúa el estudio.
El problema económico no sólo puede atribuirse a la pandemia, sino que desde el año 2019 se venían presentando síntomas de desaceleración, pero con las cuarentenas se viene a prolongar más la crisis.
“La crisis del Covid-19 (También conocido como Coronavirus) acelerará algunos cambios estructurales en curso en la última década. Porejemplo, las cuarentenas forzosas aumentarán la virtualización de las relaciones económicas y sociales; el teletrabajo prevalecerá en más industrias y regiones, y la digitalización avanzará
aún más rápido. En este marco, las empresas más avanzadas tecnológicamente aumentarían sus
ventajas en relación con las empresas atrasadas, en particular las mipyme”, que en países como México son una parte fundamental de la economía, tanto formal como informal.
“El coronavirus afectará el número de empleos (aumento del desempleo y el subempleo), la
calidad del trabajo (reducción de salarios y menor acceso a la protección social) y a los grupos
más vulnerables, como los trabajadores en el sector informal”.

Los puntos vulnerables

En Latinoamérica y el Caribe, son cinco los efectos que se producirán o ya se están presentando por la pandemia. El primero es la disminución de la actividad económica de sus principales socios comerciales y sus
Efectos.
El segundo efecto es la caída de los precios de los productos primarios. El tercero es la interrupción de las cadenas globales de valor.
A continuación está la menor demanda de servicios de turismo. Y por último, la intensificación de la aversión al riesgo y el empeoramiento de las condiciones financieras mundiales.

La importancia del turismo

“En un escenario con una caída de los ingresos por turismo del 10% en 2020, el PIB (Producto Interno Bruto) se reduciría 0,8, 0,3 y 0,1 puntos porcentuales en el Caribe, México y Centroamérica, y América del Sur, respectivamente. En un escenario más negativo, en el que los ingresos por turismo disminuyeran un 30% en 2020, la caída para estas subregiones sería de 2,5, 0,8 y 0,3 puntos porcentuales, respectivamente. Las repercusiones en el empleo, los ingresos de los hogares y los ingresos gubernamentales serían mayores en el Caribe, donde ese sector emplea a unos 2,4 millones de personas y representa el 15,5% del PIB. Los efectos de la retracción del turismo se sentirán en particular a las micro y pequeñas empresas, cuyo peso en el sector de hoteles y restoranes es enorme: 99% de las empresas y el 77% del empleo.
“El impacto final del COVID-19 en el turismo dependerá de las repercusiones de las acciones sanitarias y
socioeconómicas en los países y regiones de los que proceden la mayoría de los visitantes. Por ejemplo, en 2018, América del Norte y Europa representaban el 69% y el 17% de la cuota de mercado de visitantes que pernoctaban en el Caribe”.
Tan sólo, se estima que el 64% del empleo formal proviene del comercio, transporte, servicios empresariales y servicios sociales.

La influencia de Estados Unidos

El estudio económico de la CEPAL establece que en el plano subregional, el mayor impacto lo sentirán los países de América del Sur, que se especializan en la exportación de bienes primarios y, por lo tanto, son más vulnerables a la disminución de sus precios.
“En cambio, el valor de las exportaciones de Centroamérica, el Caribe y México registraría una caída menor que el promedio de la región, debido a sus vínculos con los Estados Unidos y su menor exposición a la disminución de los precios de los productos primarios”.
Aunque aún no se había registrado la caída de los precios del petróleo, se auguraba que los países exportadores de petróleo experimentarían la mayor pérdida en el valor de ventas al exterior. “México, la República Bolivariana de Venezuela, el Ecuador y Colombia pueden ser los países más afectados, ya que sus costos de producción son más altos que los de muchos otros productores y, por lo tanto, tienen menos capacidad para soportar un período prolongado de precios bajos”.

Los más vulnerables

Antes de concluir, el estudio señala que dadas las desigualdades económicas y sociales de la región, los efectos del desempleo afectarán de manera desproporcionada a los pobres y a los estratos vulnerables de ingresos medios.
“Es probable que la crisis aumente el empleo informal como estrategia de supervivencia. En 2016
el 53,1% de los trabajadores de América Latina y el Caribe trabajaba en el sector informal (OIT, 2018).
“Es probable que las familias más pobres envíen a sus hijos al mercado de trabajo, lo que
aumentará las tasas de trabajo infantil. La OIT estima que actualmente el 7,3% de los niños de 5 a
17 años (unos 10,5 millones de niños) de la región trabajan”.

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