22 Jun 2021

INMIGRANTE PERUANA SE ALISTA AL EJÉRCITO DE ESTADOS UNIDOS PARA DESARROLLARSE

February 28, 2020

Por Miguel Mejía H.

Florida.- La peruana Fiorella Esafe llegó hace 20 años a Estados Unidos, junto con su madre que tenía la encomienda de practicar el inglés aprendido y poder ganar a la vez su sustento. “Llegué a Miami, Florida en el año 2000, en cuanto me gradué de la escuela secundaria”, inicia su historia.

“Poco sabía que mi madre tenía un plan para que emigráramos a los Estados Unidos debido a la situación económica inestable que estaba experimentando Perú, después de terminada la época del terrorismo”, una época marcada por el terrorismo, la guerrilla y una creciente inestabilidad económica.

“A los seis meses mi familia y yo nos reunimos en Miami y decidimos hacer de Estados Unidos nuestro hogar. Unos meses más tarde ocurrió el 11-S y fue en ese momento que pensé en unirme al Ejército y servir al país que le abrió los brazos a mi familia”, recordó en un perfil publicado en el sitio web de la organización Soy Migrante.

En un inicio la decisión de quedarse a radicar con su familia fue difícil, prueba de ello es que se reunieron para plantear la situación, donde todos determinaron quedarse, a excepción de su papá que regresó a Perú.

Recuerda que la primera en ingresar al ejército fue su hermana. “Se unió a los Marines ya que estaba buscando una rama del Ejército que fuera un reto para ella. Esperé a obtener la ciudadanía estadounidense. Asimismo, gané una beca ROTC y completé mi licenciatura en Trabajo Social en la Universidad de Hawái en Manoa”, indicó.

“Me alisté al Ejército de la Reserva como Oficial del Cuerpo de Servicio Médico (MSC) y mi primera unidad fue la 18a MEDCOM en Fort Shafter Flats. Con esta unidad participé en el ejercicio Ulchie Freedom Guardian (UFG) en Daegu, Corea.

“Más tarde fui trasladada a Fort Benning, GA, Fort Polk, LA y nuevamente a Fort Benning. Durante este tiempo me ofrecí como voluntaria para desplegarme en Kuwait como Oficial Ejecutivo de un destacamento veterinario”.

Aunque siempre llevaba la bandera peruana, el servicio al ejército estadounidense le permitió desarrollarse y continuar estudiando una maestría en Trabajo Social. En la actualidad se desempeña como “soldado de tiempo completo”.

“En general, mi experiencia como inmigrante ha sido un sueño hecho realidad. El apoyo y la asistencia que el Ejército de los Estados Unidos me brindó, financiando mi educación, es invaluable y también me enseñó a ser líder.

“Estoy feliz de representar a la fuerte mujer peruana en el Ejército de los Estados Unidos y de servir al país y a la gente, de este mi hogar, pero sin olvidar mis raíces. Y estoy orgullosa de decir siempre que nací y crecí en Lima, Perú.

Es así como a esta inmigrante se le abrió un panorama al defender a este país.

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