19 Jan 2021

MÉXICO CONTIENE LA CARAVANA MIGRANTE EN LA FRONTERA CON GUATEMALA

January 24, 2020

Por Miguel Mejía H.

México.- Autoridades mexicanas se propusieron contener a la caravana migrante que en días recientes salió de San Pedro Sula, Honduras, con cerca de 2 mil personas que se les fueron sumando también de El Salvador, y Guatemala. La contención, que generó un enfrentamiento con fuerzas policiales, se realizó como respuesta a las peticiones del gobierno de Donald Trump, por lo que muchos críticos comparan al muro policial mexicano con la política impuesta por el presidente estadounidense respecto a los migrantes.
La caravana partió el pasado 15 de enero. Según se informó, habría sido organizada a través de un grupo de WhatsApp con la finalidad de escapar de su país donde prevalece la desigualdad, la violencia, la corrupción, la pobreza y la impunidad.

En su mayoría, son hombres y mujeres jóvenes que han decidido tener un mejor futuro, sin importar que la mayoría de integrantes de las caravanas anteriores fueron deportados.

El día 16 de enero, parte de la caravana había ingresado en territorio guatemalteco, donde el novel presidente Alejandro Giammattei dijo en conferencia de prensa que los hondureños podrán ingresar a Guatemala gracias al convenio CA-4. Sin embargo, insistió en la necesidad de contar con toda la documentación, especialmente en el caso de menores de edad.

El presidente guatemalteco puso en evidencia que, al llegar a la frontera con México, los migrantes “se van a topar con un muro” que les impediría el paso. En declaraciones a la prensa, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ofreció empleo para unas cuatro mil personas que vienen en la caravana.

El choque

La violencia estalló en la frontera de México con Guatemala el lunes 20 de enero después de que las autoridades de inmigración mexicanas negaron la entrada a la caravana de miles de migrantes.

Fueron cerca de 4 mil migrantes que solicitaron el paso presentando una petición dirigida al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, en el puente que cruza el río Suchiate, que conecta el puerto de entrada de Ciudad Hidalgo a Guatemala. Pero después de que las autoridades se negaron a abrir las puertas del puerto, unos 500 migrantes intentaron cruzar la frontera vadeando el río.

En una inusual muestra de fuerza, las tropas de la Guardia Nacional Mexicana con escudos antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos y arrojaron piedras a los migrantes en la orilla del río para evitar que cruzaran. Los migrantes arrojaron sus propias piedras a los guardias, según James Fredrick de NPR. En medio del caos, Reuters informó que algunas familias fueron separadas.

Fue otro caso en el que México ha tratado de reprimir las caravanas de migrantes centroamericanos que llegan a su frontera con Guatemala. El gobierno quiere evitar enemistarse con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien en 2019 amenazó con imponer aranceles a todos los productos mexicanos si el país no intensificaba sus esfuerzos de aplicación de la ley de inmigración. México también simplemente carece de la capacidad para gestionar un número tan grande de migrantes.

El gobierno mexicano, a través de un comunicado de prensa, acusó a los líderes de la caravana de dirigir a los migrantes a cruzar el río sin considerar como pondrían en peligro a los niños y otros miembros vulnerables del grupo. Según el reporte, cinco elementos de la Guardia Nacional sufrieron heridas como resultado del enfrentamiento.

No está claro cuántos inmigrantes resultaron heridos, pero los informes han indicado que al menos algunos lo fueron. El gobierno mexicano dijo que ha brindado atención médica, incluida la hospitalización, a los migrantes que la han solicitado, incluidos algunos que parecían deshidratados.

Si bien algunos hondureños tienen la intención de permanecer en México y encontrar trabajo, la mayoría de los que están en la caravana buscan tránsito por México con la esperanza de llegar a la frontera con Estados Unidos. Es una señal de que mientras la violencia y la inestabilidad económica continúen expulsando a los migrantes centroamericanos de sus países de origen, continuarán buscando refugio en Estados Unidos, sin importar cuanto presione la administración Trump a otras naciones para detenerlos.

Tras el enfrentamiento, se informó que las autoridades de inmigración mexicanas enviaron a más de 400 de los migrantes que intentaron cruzar la frontera a centros de detención de inmigrantes, donde serán evaluados para determinar si tienen derecho a permanecer en México o serán enviados de regreso a Honduras. Las mujeres y los niños serán deportados en avión, mientras que otros viajarán en autobús, según el gobierno mexicano.

Los que soliciten asilo serán liberados de la detención y procesados por la Comisión Mexicana de Asistencia a Refugiados (COMAR). El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUDH), que recientemente amplió su presencia en México a ocho oficinas, acordó ayudar a COMAR a identificar a los migrantes con solicitudes de asilo, dijo un portavoz de la agencia.

Honduras produce un gran número de personas que solicitan asilo: en 2017, el año más reciente para el que hay datos disponibles, Estados Unidos otorgó asilo a 2 mil 048 migrantes de Honduras, en comparación con 1 mil 048 de México, 3 mil 471 de El Salvador y 2 mil 954 de Guatemala.

Honduras sigue siendo un semillero de violencia de pandillas, en gran parte perpetrada por la pandilla criminal internacional MS-13, que se formó en Los Ángeles y fue trasplantada a Centroamérica luego de deportaciones masivas de inmigrantes no autorizados con antecedentes penales en la década de 1990. Las pandillas facilitan el tráfico de drogas, extorsionan a los residentes locales y obligan a los adolescentes a unirse.

El país también tiene la quinta tasa de homicidios más alta del mundo, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, así como la corrupción gubernamental desenfrenada y las altas tasas de violencia contra las mujeres y las personas LGBTQ.

Las posibilidades de los migrantes de evadir a las autoridades mexicanas y obtener asilo en los Estados Unidos siguen siendo escasas.

Pueden ser devueltos a México bajo la política de “Permanecer en México” de la administración Trump, oficialmente conocida como los Protocolos de Protección de Migrantes (MPP). Más de 56 mil migrantes han sido enviados de regreso para esperar decisiones sobre sus solicitudes de asilo en Estados Unidos.

La administración Trump también ha negociado una serie de acuerdos con los países del “Triángulo del Norte” de Centroamérica – Guatemala, El Salvador y Honduras – que permiten a los EE. UU. enviar a los migrantes de regreso a esos países, aunque el acuerdo con Guatemala es el único que tiene entró en vigor hasta ahora.

Los acuerdos se asemejan a “acuerdos seguros de terceros países”, una herramienta diplomática raramente utilizada que requiere que los migrantes busquen asilo en los países que atraviesan al considerar a esos países capaces de ofrecerles protección.

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