22 Jan 2021

MIGRANTE FALLECE Y NO HA PODIDO SER REPATRIADO POR CUESTIONES LEGALES

January 30, 2020

Por Miguel Mejía H.

Texas.– José Ramón Martínez Rodríguez, es un migrante mexicano que decidió trasladarse a la localidad de Carrizos Spring con la finalidad de encontrar el “sueño americano”, sin embargo, se desvaneció en su trabajo y falleció, sin volver a ver a su familia, ni su país.

Aunque ese fatal suceso ocurrió en septiembre del año pasado y en la actualidad José Ramón continúa en este país, debido a que se han presentado diversas trabas administrativas tanto en el gobierno estadounidense como del mexicano.

Originario de una pequeña comunidad llamada El Rodeo, del estado central de Guanajuato, este migrante que dejó a su esposa y tres hijos, uno de ellos bebé aún, ha pasado por diversos impedimentos para regresar a su país.

 

La situación fue narrada por su esposa, Beatriz Rodríguez, quien ante el periódico local correo contó que el pasado 20 de septiembre recibió una llamada que le cambió la vida radicalmente, donde autoridades del Consulado mexicano se comunicaron con ella para informarle que su esposo había fallecido, dando inicio un martirio que no la deja descansar, al igual que su hoy difunto esposo que está a la espera de regresar a México.

Sobre el deceso de José Ramón dijo que no le ha quedado claro. “Nos dijeron que estaba con otros colegas, cuando de repente se desmayó, y sus compañeros pidieron ayuda y llegaron los de migración y las ambulancias, pero no tenía vida”, según le contaron sobre los últimos minutos de vida de su esposo.

Sus colegas decidieron huir, ante el temor de ser deportados, sólo uno que lo conocía bien decidió quedarse para acompañarlo y facilitar su identificación, pero las autoridades migratorias no le dieron la oportunidad de hacerlo y decidieron deportarlo.

Cuatro meses han pasado ya y los trámites administrativos en ambos lados de la frontera se han visto entorpecido, contando el respectivo periodo vacacional que tuvo que esperar que terminara para reiniciar con el papeleo.

En un principio, las autoridades del Consulado le pidieron una prueba de identidad, “le enviaron una foto para reconocerlo y la solicitud de 40 mil pesos (poco más de 2 mil dólares) para pagar la transferencia del cuerpo”.

Ella cumplió con todo “incluso fui con un notario para probar lo que estaba diciendo, me pidieron 40 mil pesos de la noche a la mañana, porque me dijeron que tenía que pagar la transferencia, soy de bajos recursos y con la ayuda de personas de la familia y la comunidad pude reunirlos, pero luego me dijeron que estas pruebas no eran suficientes”.

Según trascendió, autoridades forenses estarían solicitando pruebas de ADN para garantizar que efectivamente el cuerpo sea entregado a sus familiares, pero es un proceso que llevaría meses, incluso más de un año. Ahora espera que le envíen los kits de prueba de ADN para continuar sus gestiones.

Advertisements

Edición Impresa

Trending News