Guatemala.- Un juez otorgó arresto domiciliario, como medida sustitutiva a la prisión, al periodista José Rubén Zamora, reconocido por sus publicaciones sobre corrupción y quien es acusado por la fiscalía por presunto lavado de dinero y obstrucción a la justicia.
Zamora, de 69 años y quien ha estado preso desde 2022, salió de prisión y ya está en su domicilio.
“He tenido más tiempo en prisión del debido, he experimentado situación de torturas, de represión sicológica, he sido una especie de cadáver viviente, viendo su agonía en cámara lenta, pero creo que ha valido la pena”, señaló Zamora a periodistas tras conocerse la medida judicial.
El Comité de Protección a Periodistas (CPJ), con sede en Nueva York, dijo que daba la bienvenida a la liberación de Zamora y que era «una injusticia que haya estado privado de libertad durante más de tres años”.
“Las reiteradas maniobras judiciales para mantener a Zamora tras las rejas envían un mensaje escalofriante a todos los periodistas de investigación en Guatemala», indicó Carlos Martínez de la Serna, director de programas del CPJ, en un mensaje de la organización.
«Las autoridades deben dar el último paso: retirar todos los cargos restantes y poner fin a este acoso judicial de una vez por todas”, agregó.
Zamora contabiliza 1 mil 295 días en la cárcel sin recibir un juicio ni una condena firme. El comunicador tiene tres procesos en su contra impulsados por la fiscalía.
El primero, por supuesto, lavado de dinero por pedir a un amigo (que lo denunció) que bancarizara unos 38 mil dólares que, según el periodista, eran producto de una donación para El Periódico, del que era presidente y que enfrentaba problemas financieros.
Ese caso lo llevó a prisión desde julio de 2022. El juez a cargo de la primera causa, Jimi Bremer, sancionado por Estados Unidos por sus resoluciones judiciales, no permitió que Zamora presentara pruebas a su favor.
En junio de 2023, Zamora fue llevado a juicio; la fiscalía había solicitado 40 años de prisión y fue condenado a seis años. En 2024, tras la revisión del proceso, un tribunal anuló la condena —lo cual ha sido ratificado por otras instancias judiciales— y ordenó un nuevo juicio que aún no se realizó.
En mayo de 2024, el nuevo tribunal que conocería la causa le otorgó la libertad a Zamora dentro de este proceso, pero una sala de apelaciones anuló la orden de excarcelación de la que gozaba y ordenó que volviera a prisión a solicitud de la fiscalía.
Zamora entonces pidió un amparo contra la decisión de la Sala y la Corte Suprema de Justicia lo benefició con un amparo provisional para que mantuviera su libertad.
Sin embargo, en un segundo proceso, por obstrucción a la justicia también iniciado por la fiscalía, un juez ordenó su segunda aprehensión. Posteriormente, el juez Erick García revisó su caso y ordenó su libertad en octubre de 2024. Pero en marzo de 2025 la Sala Tercera de Apelaciones revirtió la segunda libertad. Posteriormente, la Corte Suprema de Justicia cambió a García de juzgado y lo envió a otro departamento del país.
José Zamora, hijo del periodista, explicó que hacía varios meses habían solicitado revisar las medidas de prisión en este proceso, “pero debido a retrasos maliciosos en el caso no se había logrado la audiencia” en la que el jueves se ordenó la libertad de su padre.
Un tercer caso contra Zamora está en camino y tiene relación con una denuncia de la fiscal general Consuelo Porras que lo acusa de discriminación, según su hijo, por hacer un artículo de opinión sobre el trabajo de esta. Se ha programado para abril una audiencia en este caso.