Dos iraníes detenidos permanecen bajo custodia migratoria en Houston desde diciembre. Uno de ellos ya enfrenta una orden de deportación mientras su defensa intenta frenar el proceso.
Dos hombres iraníes que buscan asilo en Estados Unidos continúan detenidos por ICE en Houston desde diciembre, después de acudir a revisiones rutinarias relacionadas con su proceso migratorio. De acuerdo con información del caso difundida por su pastor en Houston, ambos llegaron al país alegando temor de persecución por haberse convertido del islam al cristianismo, y uno de ellos enfrenta ahora una deportación inminente mientras su defensa mantiene una apelación.
El caso se mueve entre dos versiones. Por un lado, su iglesia sostiene que ambos siguieron el proceso para solicitar asilo, obtuvieron autorización para trabajar y mantuvieron una vida laboral estable mientras avanzaban sus expedientes. Por otro, el Departamento de Seguridad Nacional sostiene que ambos cruzaron a Estados Unidos sin autorización previa y que uno de ellos ya había sido declarado removible por un juez migratorio en noviembre de 2025, antes de quedar bajo custodia de ICE en diciembre.
La detención ocurrió tras revisiones migratorias de rutina
Según el testimonio de Blaine Hooper, pastor de Refuge Church, en el suroeste de Houston, los dos hombres fueron detenidos cuando se presentaron a citas de control relacionadas con su caso. Hooper ha dicho públicamente que la congregación conoce a ambos como personas que trabajaban, pagaban impuestos y trataban de sostener su solicitud de asilo dentro del sistema. La iglesia ha pedido que no se difundan sus nombres reales por razones de seguridad. Refuge Church se presenta como una congregación establecida en el suroeste de Houston con trabajo dirigido también a comunidades inmigrantes.
La información disponible ubica a ambos en el Houston Contract Detention Facility, un centro de detención migratoria operado para ICE en el área de Houston. En su ficha oficial, ICE confirma la existencia del centro y mantiene habilitadas líneas de contacto para personas que buscan información sobre detenidos alojados allí.
El punto más delicado del caso está en el riesgo al regresar a Irán
La parte más sensible del expediente es el argumento de persecución religiosa. Hooper y la defensa de uno de los hombres han sostenido que un retorno a Irán pondría en riesgo su integridad física y su vida por su conversión religiosa. Ese temor no surge en el vacío. En su informe internacional sobre libertad religiosa, el Departamento de Estado de Estados Unidos documentó que en Irán una persona acusada de apostasía puede enfrentar castigos severos, incluso la pena de muerte bajo ciertos cargos vinculados al sistema penal religioso.
Ese contexto también aparece en reportes recientes de organismos y grupos de seguimiento de derechos humanos y libertad religiosa, que han señalado un endurecimiento de la presión contra comunidades cristianas y contra personas convertidas desde el islam. En ese marco, la defensa del caso intenta sostener que no se trata solo de una expulsión administrativa, sino de una posible devolución a un entorno donde la práctica religiosa puede detonar castigos graves.
Lee más: Vouchers escolares en Houston: la mayoría de las escuelas inscritas son de pre-K
Houston vuelve a quedar en el centro del debate migratorio
Más allá del componente religioso, el expediente vuelve a colocar a Houston en una discusión más amplia sobre detenciones migratorias de personas que están en procesos de asilo abiertos o en revisión. En este caso, el foco no está en una redada callejera ni en un operativo masivo, sino en una detención posterior a citas rutinarias con autoridades migratorias, un detalle que ha generado preocupación entre defensores y redes comunitarias que acompañan a solicitantes de asilo.
También expone lo estrecho que puede volverse el margen legal cuando una persona ya tiene una resolución adversa o una orden de remoción. En el expediente citado públicamente por el pastor de la iglesia, uno de los hombres ya pasó por una audiencia de fondo en marzo y recibió una decisión de deportación. Su defensa busca revertirla en apelación, pero el tiempo procesal corre rápido y la ventana para frenar una expulsión suele ser corta.