La fuga de sulfuro de hidrógeno en Deer Park fue causada por fallas de etiquetado y protocolos, según el informe final federal. Lee los detalles aquí.
La fuga de sulfuro de hidrógeno ocurrida el 10 de octubre de 2024 en la refinería PEMEX Deer Park fue consecuencia de fallas en el etiquetado de equipos y en la aplicación de protocolos de seguridad, según el informe final publicado este lunes por la Junta de Seguridad Química e Investigación de Peligros de Estados Unidos (CSB, por sus siglas en inglés).
El incidente dejó dos contratistas muertos y 13 trabajadores trasladados a hospitales cercanos para evaluación médica tras la exposición al gas tóxico. De acuerdo con la agencia federal, el evento pudo haberse evitado.
Qué determinó la investigación federal tras la fuga de sulfuro de hidrógeno
El informe detalla que la fuga de sulfuro de hidrógeno comenzó cuando dos trabajadores contratistas de Repcon, Inc. abrieron la brida equivocada en una tubería que estaba mal identificada. Como resultado, se liberaron más de 27,000 libras de sulfuro de hidrógeno.
Durante la emergencia, Deer Park y Pasadena emitieron órdenes de resguardo en el lugar (shelter-in-place) para proteger a la población cercana.
La CSB señaló que cuatro factores contribuyeron a la liberación del gas tóxico. El principal fue la falta de identificación adecuada de las tuberías dentro de la instalación.
Fuga mortal de sulfuro hidrógeno
Según la junta federal, aunque la refinería proporcionó planos y listas de bridas, esa información no permitió a los trabajadores distinguir entre segmentos “casi idénticos” del sistema. Además, la etiqueta que identificaba la brida correcta no estaba visible al momento del trabajo.
En un comunicado citado en el informe, la CSB indicó que, sin una identificación confiable, los trabajadores buscaron dispositivos de brida desbloqueados similares a los que habían visto en otras áreas de la refinería.
La agencia también subrayó que las liberaciones accidentales por apertura del equipo incorrecto son comunes en las industrias química y de refinación, y que actualmente no existe un estándar a nivel industrial que aborde de manera específica este problema.
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Confusión sobre el estado de la unidad
El reporte también establece que los trabajadores creían que estaban laborando en una unidad que se encontraba apagada. Sin embargo, la refinería seguía parcialmente operativa en esa área.
De acuerdo con la investigación, los contratistas habían sido reasignados desde otra unidad que sí estaba fuera de operación, lo que contribuyó a la confusión.
La CSB concluyó además que trabajadores y supervisores malinterpretaron o no siguieron los procedimientos escritos. El permiso de trabajo emitido para la tarea tampoco contemplaba algunos de los riesgos asociados con trabajar en una unidad parcialmente activa.
Declaraciones y recomendaciones tras la fuga de sulfuro de hidrógeno
El presidente de la CSB, Steve Owens, afirmó en un comunicado que “dos personas murieron y la comunidad circundante estuvo en riesgo por un error completamente prevenible”. Añadió que las empresas deben garantizar que los peligros estén claramente identificados y que existan procedimientos efectivos para proteger tanto a los trabajadores como a quienes viven y trabajan cerca de estas instalaciones.
Como parte de sus hallazgos, la junta recomendó que los operadores de refinerías etiqueten claramente las tuberías y desarrollen lineamientos específicos para la identificación de equipos.
También pidió establecer protocolos que informen de manera clara a los trabajadores sobre los riesgos en unidades parcialmente operativas e implementar salvaguardas adicionales.
PEMEX y Repcon no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios sobre el informe, según la publicación original.
Qué sigue tras el informe final
Con la publicación del documento, la investigación federal sobre la fuga de sulfuro de hidrógeno queda formalmente cerrada. El informe resume casi dos años de análisis sobre uno de los incidentes industriales más graves registrados en la zona en 2024.
La CSB no impone multas ni sanciones, pero sus recomendaciones suelen servir como base para cambios en normas internas y prácticas de seguridad en la industria.
El informe deja claro que la falta de identificación adecuada de equipos y el incumplimiento de procedimientos pueden tener consecuencias fatales. Ahora corresponde a los operadores revisar sus prácticas para evitar que un incidente similar vuelva a ocurrir en instalaciones donde se manejan sustancias altamente tóxicas.