El panorama inicial para la temporada de huracanes 2026 proyecta una actividad algo menor al promedio en el Atlántico, con 13 tormentas con nombre, seis huracanes y dos de gran intensidad.
La temporada de huracanes en Texas llega este año con un pronóstico más bajo que la media histórica, pero todavía con margen para sistemas de impacto en el Golfo. El equipo de Colorado State University estimó para 2026 un total de 13 tormentas con nombre, seis huracanes y dos huracanes mayores, por debajo de los promedios de 14.4, 7.2 y 3.2 registrados entre 1991 y 2020. El cálculo también coloca la energía ciclónica acumulada de la temporada por debajo de lo habitual.
Ese número más bajo no saca a Texas del radar. El mismo pronóstico calcula una probabilidad de 20% de que al menos un huracán mayor toque tierra en la costa del Golfo, desde el Panhandle de Florida hasta Brownsville. Para toda la costa continental de Estados Unidos, la probabilidad quedó en 32%.
El Niño aparece como la señal dominante del pronóstico de temporada de huracanes
La pieza central del panorama de 2026 está en el Pacífico. El informe indica que las actuales condiciones débiles de La Niña deberían pasar a una fase neutral y luego evolucionar hacia El Niño en los próximos meses. Para el tramo de agosto a octubre, que coincide con el pico de la temporada atlántica, el documento recoge una previsión oficial de NOAA con 80% de probabilidad de El Niño, 19% de neutralidad y 1% de La Niña.
Cuando El Niño toma fuerza, suele aumentar la cizalladura vertical del viento sobre el Atlántico y el Caribe. Ese patrón complica que las tormentas se organicen y ganen intensidad de forma sostenida. Por esa razón, el equipo de Colorado State University proyecta una temporada “algo por debajo del promedio”, aunque mantiene la advertencia de que una sola tormenta puede marcar el año para cualquier punto de la costa.
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El Atlántico muestra aguas cálidas al oeste y señales más frías al este
Las temperaturas del mar no están empujando todas en la misma dirección. Colorado State University reportó aguas más cálidas de lo normal en el Atlántico occidental, mientras el Atlántico central y oriental aparece ligeramente por debajo de lo normal. Esa combinación produjo una lectura mixta: el sector más cercano al Caribe y al Golfo conserva combustible para desarrollo tropical, pero el sector oriental no acompaña un escenario de temporada cargada desde el inicio.
Con esas variables, el pronóstico general ubica la actividad de 2026 alrededor de 75% del promedio de largo plazo para la cuenca atlántica. El reporte también fija un rango amplio de incertidumbre: entre 10 y 16 tormentas con nombre, 4 a 8 huracanes y 1 a 4 huracanes mayores dentro del intervalo más probable.
Abril todavía deja espacio para cambios antes del pico de la temporada de huracanes
El pronóstico de abril funciona como una primera foto, no como un cierre. El propio informe subraya que los escenarios de primavera tienen menos precisión que los de verano porque la atmósfera y el océano todavía pueden moverse de forma importante antes de agosto. La gran incógnita sigue siendo la fuerza real que alcance El Niño cuando llegue el tramo más activo de la temporada.
Colorado State University ya tiene programadas nuevas actualizaciones de la temporada de huracanes para el 10 de junio, 8 de julio y 5 de agosto. Esas fechas permiten ajustar el pronóstico a medida que cambian la temperatura del mar, los vientos en altura y la evolución del Pacífico.
Texas entra al calendario de vigilancia formal de la temporada de huracanes el 1 de junio
Para Texas, el dato operativo no depende solo del número total de tormentas en el Atlántico. También pesa dónde se forman, cómo se mueven y en qué condiciones llegan al Golfo. El National Hurricane Center mantiene el calendario oficial del Atlántico del 1 de junio al 30 de noviembre, aunque recuerda que la actividad tropical puede presentarse antes o después de esas fechas.
NOAA recomienda arrancar la preparación antes del inicio formal de la temporada. Entre las medidas previas figuran revisar la ruta de evacuación, confirmar el seguro, reunir suministros básicos y asegurarse de tener varias vías para recibir alertas y pronósticos. Ready.gov incluye en esa lista agua, comida, baterías, cargadores, radio y efectivo dentro del kit de emergencia.
En Houston y el sureste de Texas, ese trabajo previo entra en la ventana útil de abril y mayo. El pronóstico de temporada de huracanes 2026 baja el volumen esperado de la temporada atlántica, pero la costa del Golfo conserva una probabilidad de impacto mayor dentro del cálculo de este año, y el calendario oficial ya está marcado para dentro de pocas semanas.