El gobierno federal comenzó a desplegar boyas en la frontera de Texas en el Río Grande como parte de un plan de 500 millas anunciado en 2026.
El gobierno federal comenzó esta semana el despliegue de nuevas boyas en la frontera de Texas a lo largo del Río Grande, como parte de un ambicioso plan que busca instalar hasta 500 millas de barreras flotantes en la frontera entre Texas y México. El anuncio se realizó en Brownsville por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y marca una expansión sin precedentes de un sistema que inicialmente fue impulsado por el gobierno estatal.
Aunque el operativo se desarrolla lejos de Houston, sus implicaciones políticas, económicas y sociales tienen impacto directo en Texas y en comunidades del sureste del estado, incluyendo el área metropolitana de Houston, que históricamente ha estado vinculada a los debates migratorios y de seguridad fronteriza.
¿Qué se sabe del despliegue de las boyas?
Durante su visita al Valle del Río Grande, Noem informó que más de 130 millas de boyas en la frontera de Texas ya están bajo contrato y que el despliegue comenzó oficialmente esta semana. Sin embargo, las autoridades federales no han precisado cuántas millas ya están instaladas en el río ni en qué tramos específicos se ubicarán las nuevas barreras.
Tampoco se ha establecido un calendario claro para completar las 500 millas anunciadas. Para dimensionar el proyecto, el Río Grande recorre aproximadamente 1,200 millas a lo largo de la frontera entre Texas y México, por lo que la iniciativa cubriría una porción significativa del cauce.
Una medida que continúa pese a la caída de cruces
La secretaria de Seguridad Nacional defendió la decisión incluso cuando los cruces fronterizos se han reducido de manera considerable en los últimos meses. Según Noem, las boyas en la frontera de Texas están diseñadas para permanecer en funcionamiento durante muchos años y forman parte de una estrategia a largo plazo.
De acuerdo con el gobierno federal, estas barreras buscan dificultar el cruce irregular de migrantes, así como frenar el tráfico de drogas y de personas a través de ríos y otras vías acuáticas. Noem afirmó que asegurar estas zonas no solo protege a Estados Unidos, sino que también evita que personas intenten cruzar aguas peligrosas.
Financiamiento y respaldo federal
La expansión del sistema de boyas se financia a través de la llamada One Big Beautiful Bill Act, una ley fiscal y de gasto firmada por el presidente Donald Trump el año pasado. Esta legislación asignó más de 46 mil millones de dólares para barreras fronterizas, aunque no se ha detallado qué porcentaje específico se destina al proyecto de boyas en el Río Grande.
El Departamento de Seguridad Nacional no respondió de inmediato a solicitudes de información adicional sobre costos, contratos o supervisión ambiental del proyecto.
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Un triunfo político para Texas
El anuncio representa una victoria política para el gobernador Greg Abbott, quien en 2023 ordenó la instalación de un tramo inicial de boyas cerca de Eagle Pass como parte de su estrategia de seguridad fronteriza, conocida como Operation Lone Star.
En ese momento, el gobierno federal presentó una demanda para frenar el uso de las boyas estatales, argumentando preocupaciones legales y ambientales. Sin embargo, el litigio quedó en pausa tras el cambio de administración en la Casa Blanca, lo que permitió avanzar ahora con un despliegue federal mucho más amplio de boyas en la frontera de Texas.
Diferencias entre las boyas estatales y federales
Autoridades de la Patrulla Fronteriza explicaron que las nuevas boyas no son idénticas a las utilizadas previamente por Texas, aunque cumplen la misma función. El jefe de la Patrulla Fronteriza, Mike Banks, indicó que el nuevo modelo es cilíndrico, con un diámetro de entre cuatro y cinco pies y una longitud de hasta 15 pies.
A pesar del diseño distinto, Banks aseguró que el sistema ya fue probado en Texas y que su efectividad está comprobada. Según el funcionario, las boyas en la frontera de Texas representan una herramienta clave dentro de la estrategia de control fronterizo.
Relevancia para Houston y el sureste de Texas
Aunque Houston no se encuentra en la frontera directa, la ciudad ha sido históricamente un punto central en temas migratorios, legales y humanitarios relacionados con la frontera sur. Organizaciones civiles, despachos legales y agencias federales con sede en Houston participan regularmente en procesos de asilo, defensa migratoria y políticas públicas.
Además, cualquier cambio significativo en la estrategia fronteriza federal puede tener efectos indirectos en flujos migratorios, procesos legales y recursos federales que impactan a grandes áreas urbanas como Houston.
Debate abierto y preguntas pendientes
El despliegue de boyas en la frontera de Texas reaviva un debate que sigue dividiendo opiniones. Mientras defensores del proyecto lo ven como una medida de seguridad necesaria, críticos han cuestionado en el pasado el impacto ambiental, la seguridad de los migrantes y la falta de transparencia sobre su implementación.
Por ahora, el gobierno federal insiste en que las boyas serán una solución duradera. Sin embargo, la ausencia de detalles sobre ubicación exacta, costos finales y cronograma mantiene abiertas muchas preguntas sobre el alcance real de esta expansión fronteriza en Texas.