Rescate de tortugas en la costa de Texas: liberan 102 en Galveston tras el “cold-stunning” por bajas temperaturas y atención veterinaria.
La tarde del jueves, decenas de familias se reunieron en la costa de Galveston para ver un momento poco común: voluntarios cargaron una a una 102 tortugas marinas y las devolvieron al Golfo de México. Los animales habían sido rescatados días antes tras sufrir los efectos del frío extremo en la costa alta de Texas, un escenario que suele repetirse cuando las temperaturas del agua descienden por debajo de ciertos niveles.
El evento fue el cierre visible de un operativo más grande de rescate de tortugas que se activó después de que una tormenta invernal golpeó la región de Houston el fin de semana pasado. De acuerdo con el reporte, equipos y voluntarios lograron recuperar 152 tortugas en varios puntos de la costa durante un periodo de pocos días, y parte de ellas ya pudo volver al mar tras pasar por evaluaciones veterinarias y un proceso de calentamiento gradual.

Foto Gulf Center for Sea Turtle Research/Facebook
Qué pasó en el rescate de tortugas y por qué el frío las pone en riesgo
Cuando el agua cae por debajo de 50 grados Fahrenheit, algunas tortugas pueden entrar en un estado conocido como cold-stunning, descrito como una condición similar a un coma. Según la información proporcionada, en ese estado dejan de alimentarse y de nadar, flotan en la superficie y se vuelven vulnerables tanto a embarcaciones como a depredadores.
El reporte también explica que, con vientos del norte, las tortugas pueden ser empujadas hacia zonas de marismas. Ahí, además de quedar atrapadas, corren riesgo de sufrir complicaciones por la exposición al frío, como lesiones, infecciones respiratorias y otros daños. En muchos casos, intentan salir de bahías hacia el Golfo —donde el agua suele ser más templada—, pero no siempre alcanzan a llegar o quedan varadas al tratar de escapar.
Por eso, cuando se presentan estos descensos de temperatura, el rescate de tortugas depende de una respuesta rápida: localizar a los animales, retirarlos del agua fría y estabilizarlos antes de que el cuadro empeore.
Rescate de tortugas: así se organizó el operativo tras la tormenta invernal
La coordinación del operativo estuvo a cargo del Gulf Center for Sea Turtle Research, identificado en el texto como la organización líder con permiso federal para el rescate, recuperación y rehabilitación de tortugas marinas en la costa alta y media de Texas.
Tras el episodio de frío, el centro movilizó a un grupo amplio de apoyo: alrededor de 200 voluntarios salieron a recorrer orillas y marismas para ubicar tortugas afectadas. En el transcurso de varios días, esa búsqueda permitió recuperar 152 tortugas a lo largo de la costa alta de Texas, según el recuento incluido en la fuente.
El traslado también requirió logística: las cuadrillas colocaron a las tortugas en trineos para llevarlas desde zonas difíciles de acceso hasta vehículos, y de ahí a un sitio de atención temporal. Ese trabajo de campo, en temperaturas bajas y con viento, es una pieza central del rescate de tortugas, porque el tiempo de exposición puede marcar la diferencia en su recuperación.
Dónde se recuperaron y qué revisiones pasaron antes de regresar al Golfo
Las tortugas rescatadas fueron llevadas al hospital de rehabilitación de corto plazo ubicado en el campus de Texas A&M Galveston, donde el objetivo inicial fue estabilizarlas y calentarlas gradualmente.
Posteriormente, de acuerdo con el reporte, un equipo asociado del Houston Zoo realizó una revisión de salud y las tortugas pasaron una prueba de nado. Con esas evaluaciones, se determinó cuáles estaban listas para ser liberadas. El resultado fue el regreso de 102 tortugas al Golfo durante la jornada en Galveston.
Una parte clave del operativo es que el sitio de liberación no fue aleatorio. Según la información disponible, el Golfo presentaba condiciones más favorables que las bahías más frías de donde provenían varios de estos animales. Esto reduce el riesgo inmediato, incluso cuando se anticipa otro descenso de temperaturas para el fin de semana.
Qué recomiendan si alguien encuentra una tortuga afectada por el frío
El reporte incluye una recomendación concreta para el público: si una persona se encuentra con una tortuga que podría estar afectada por el frío, no debe manipularla. En cambio, debe comunicarse con la línea directa para tortugas marinas (sea turtle hotline) para que personal capacitado pueda responder y realizar el rescate de forma segura.
En temporadas de frentes fríos, las autoridades y organizaciones de respuesta suelen insistir en ese punto: tocar o mover a una tortuga sin guía puede empeorar su condición o poner en riesgo a la persona. Por eso, el rescate de tortugas se basa en reportes oportunos y en el traslado adecuado hacia centros de rehabilitación.
Aunque el nuevo episodio de frío previsto para este fin de semana no se perfila tan severo como el anterior, el riesgo para la fauna marina continúa cuando el agua baja de temperatura. La liberación en Galveston muestra el alcance de la respuesta comunitaria tras la tormenta invernal que afectó a la región de Houston: cientos de voluntarios, personal especializado y evaluaciones veterinarias para que las tortugas regresen al Golfo en mejores condiciones. Si el frío vuelve a impactar la costa, reportar a tiempo y evitar el contacto directo puede ser clave para que más animales sobrevivan.