Al parecer, la situación en Minneapolis sigue siendo complicada para sus residentes, quienes enfrentan la presencia de cientos de agentes federales realizando redadas.
Tras varios días de detenciones y enfrentamientos con la comunidad, las imágenes que siguen saliendo desde esa área son fuertes.
Agentes federales lanzaron gas lacrimógeno y rociaron un irritante ocular contra los activistas, mientras que a varias millas de distancia, estudiantes de una escuela suburbana abandonaron las aulas para protestar contra las redadas migratorias de la administración Trump.
La ofensiva de la administración Trump contra la inmigración ilegal se dirige ahora a un tribunal federal, donde el estado de Minnesota y dos alcaldes han solicitado a un juez que suspenda la operación de inmediato. Hasta el cierre de esta edición no se había fijado una fecha para la audiencia sobre esta solicitud.
Los ánimos se caldearon aún más después de la muerte de Renee Good a manos de un agente de ICE; debido a este hecho, las protestas no se han hecho esperar.
Mientras en la Casa Blanca se muestra el apoyo a Jonathan Ross, agente que disparó en contra de esta ciudadana americana, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, asegura que los agentes solo están causando caos.
Se anunció que más agentes estarían llegando hasta esa ciudad para seguir con las redadas que, según han difundido medios, ahora son puerta a puerta en esa ciudad.