A pesar que ha despertado y puede comunicarse, Christa Pike, sigue en el hospital luego que el 30 de septiembre, se iba a convertir en la primera mujer en ser ejecutada bajo una sentencia de pena de muerte en el estado de Tennessee en 200 años. Esto ya era una noticia que atrajo la atención nacional, al igual que cuando fue condenada luego del asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, en el año 1995.
El día en que estaba programada la ejecución, en medio del proceso que pondría fin a la vida de Pike y por fin cerrará el círculo de justicia ante la muerte de Slemmer. La reclusa sobrevivió al intento de ejecución mediante inyección letal, desatando una ola de sucesos que le siguieron. Aun así, su futuro médico y legal sigue siendo sumamente incierto.
Pike está recibiendo atención médica vital tras habérsele administrado dos dosis de pentobarbital, aparentemente letales, señalaron.
“Está recibiendo tratamiento por los graves efectos del pentobarbital administrado durante el intento de ejecución, incluidas lesiones importantes en ambos brazos”, declararon sus abogados, Stephen Ferrell y Luke Ihnen, en un comunicado.
El equipo legal de Pike presentó una moción de urgencia solicitando a un tribunal de Nashville que ordene al Departamento Correccional de Tennessee “proteger y preservar todas las pruebas relacionadas con el intento fallido del Estado de ejecutarla la noche del miércoles”.
Asimismo, han solicitado una audiencia acelerada para tratar dicha moción. El Departamento Correccional estatal declinó hacer comentarios sobre el litigio en curso.
Ante esta situación que ha causado críticas y ha reavivado la controversia sobre la pena de muerte, el gobernador Bill Lee anunció que un tercero llevará a cabo una revisión «exhaustiva y completa» del caso de Pike.
“El gobernador ha solicitado acertadamente una investigación. Necesitamos saber qué sucedió”, declaró la oficina del fiscal general de Tennessee, Jonathan Skrmetti.
Sobre la familia de la mujer asesinada por Pike que estuvo presente al momento de la fallida ejecución, no se ha dicho mucho, solo que están destrozados y agotados ante este catastrófico resultado, dijo Robert Bracewell, director ejecutivo de la Justice Coalition.
Bracewell, quien ha ayudado a los padres de Slemmer a desenvolverse en el proceso, señaló que la familia está enfadada con el Estado por no prestar ayuda ni ofrecer información clara sobre lo que vendrá a continuación.
Como causa de este fallo. El gobernador también suspendió la ejecución de Gary Sutton, un recluso condenado a muerte, la cual estaba programada para diciembre.
Volviendo al caso de Pike, su ejecución estaba programada para la mañana del 30 de septiembre, pero unos recursos legales de última hora la retrasaron hasta más tarde ese mismo día.
El protocolo de ejecución comenzó al caer la tarde y ella pronunció sus últimas palabras a las 7:26 p. m., según los periodistas presentes. Sin embargo, tras recibir dos dosis del cóctel de fármacos, roncaba y parecía seguir con vida, relataron los testigos.
“Nada de aquello fue normal. Cubrí todas las ejecuciones del año pasado y la mayoría de las de este año. No habíamos visto nada igual. Todo salió muy mal”, comentó Catherine Sweeney, reportera de WPLN.