ICE en IAH y Hobby: Agentes federales comenzaron a revisar identificaciones en los filtros de seguridad de los dos aeropuertos de Houston. En Bush Airport, las esperas volvieron a subir hasta cuatro horas este viernes, mientras Hobby operó con tiempos mucho más bajos.
La operación de seguridad en los aeropuertos de Houston volvió a endurecerse este viernes por la mañana. Agentes federales de inmigración fueron vistos revisando identificaciones en los puntos de control de seguridad de George Bush Intercontinental Airport y William P. Hobby Airport, en una jornada marcada otra vez por filas extensas en IAH.
De acuerdo con el sistema aeroportuario de Houston, Bush registró esperas de hasta cuatro horas en la terminal A South y de tres horas y media en la terminal E durante la mañana del viernes. En Hobby, en cambio, los tiempos se mantuvieron por debajo de los 16 minutos.
Autoridades aeroportuarias también anticiparon que el volumen de pasajeros seguiría alto. Ese pronóstico coincidió con una nueva ronda de ajustes operativos en Bush, donde la presión sobre los filtros de seguridad lleva días acumulándose.
Bush Airport volvió a concentrar las demoras más severas
La diferencia entre ambos aeropuertos fue clara desde temprano. Mientras Hobby mostró tiempos contenidos, Bush volvió a absorber la mayor parte del congestionamiento en Houston.
A la presión de los viajeros se sumó otro factor: TSA PreCheck y CLEAR no estuvieron disponibles el viernes, según una actualización difundida la noche del jueves por el Houston Airport System. Eso dejó menos opciones para acelerar el paso por seguridad en un aeropuerto que ya venía trabajando con retrasos considerables.
El resultado fue una mañana complicada para quienes salían por IAH, especialmente en las terminales A South y E, que aparecieron con los tiempos más altos del sistema.
Houston recibió 32 oficiales adicionales de la TSA en Bush
Para intentar aliviar la operación, el Houston Airport System informó que 32 TSA National Deployment Officers fueron asignados a Bush Airport este viernes.
La intención del despliegue es reforzar las operaciones de seguridad y abrir carriles adicionales de revisión. Esa ayuda llega en un momento en que Bush enfrenta una combinación difícil: alta afluencia de pasajeros, servicios reducidos y personal bajo presión.
El refuerzo, sin embargo, no evitó que las filas arrancaran la jornada en niveles extremos. Hasta la mañana del viernes, los tiempos seguían entre los más altos reportados en el aeropuerto durante esta nueva fase de contingencia.
Lee más: Precios de la gasolina en Houston suben y golpean presupuestos familiares
Los agentes de ICE comenzaron a apoyar filtros tras recibir capacitación
La presencia de agentes de U.S. Immigration and Customs Enforcement en los aeropuertos no comenzó este viernes. Según el Department of Homeland Security, esos agentes fueron enviados a terminales de todo el país desde el lunes para apoyar las operaciones de la TSA, incluyendo Bush y Hobby, dos aeropuertos que registraron de las tasas más altas de ausencias dentro del sistema.
Después de recibir capacitación de la TSA, los agentes de ICE comenzaron el jueves a revisar identificaciones y a usar equipo de la agencia en aeropuertos. Ese paso marcó el arranque formal de su participación dentro de los filtros de seguridad.
En Houston, esa asistencia ya era visible en los dos aeropuertos este viernes por la mañana. El cambio no reemplaza a la TSA, pero sí modifica quién está haciendo parte del trabajo operativo en los puntos de control.
El cierre parcial del gobierno sigue golpeando la operación federal
La tensión en los aeropuertos se desarrolla en medio del cierre parcial del gobierno federal, iniciado el 14 de febrero después de que el Congreso no lograra un acuerdo para financiar al Department of Homeland Security.
Esa dependencia supervisa tanto la seguridad aeroportuaria como las operaciones de control migratorio. Por eso, el bloqueo presupuestario ha afectado dos piezas del mismo sistema: los filtros de la TSA y el aparato federal que ahora intenta sostenerlos con apoyo adicional.
En Washington, el Senado aprobó durante la madrugada fondos para pagar a trabajadores de la TSA y otras agencias, aunque no a las operaciones de control migratorio. La Cámara tenía previsto revisar ese paquete este mismo viernes.
También el jueves por la noche, el presidente Donald Trump informó que firmaría una orden ejecutiva para instruir al DHS a pagar a los agentes de la TSA. Hasta la mañana del viernes no estaba claro cuándo esa directiva podría reflejarse en los tiempos de espera en Houston.
ICE en IAH y Hobby: La operación cambia, pero las filas siguen marcando el viernes en Houston
El cuadro del viernes deja dos escenas distintas en la ciudad. En Hobby, los tiempos de espera seguían relativamente bajos pese al nuevo esquema de revisión. En Bush, el atasco volvió a dominar la salida de pasajeros, incluso con refuerzos adicionales y con agentes de ICE ya participando en la revisión de identificaciones.
Las autoridades aeroportuarias no informaron durante la mañana cuándo podrían normalizarse los tiempos en IAH ni cuánto ayudaría la llegada de más personal o la eventual liberación de fondos federales.
Mientras tanto, la experiencia para los viajeros seguía dependiendo del aeropuerto, de la terminal y del momento del día. En Houston, ese viernes arrancó con dos realidades: Hobby funcionando con demoras limitadas y Bush otra vez atrapado en filas de varias horas.