Conductores en Houston enfrentarán nuevos cierres y desvíos en la I-10 cerca de White Oak Bayou mientras avanza un proyecto estatal de $410 millones para elevar la autopista, reducir el riesgo de inundaciones y reconstruir el puente de Houston Avenue.
Houston tendrá nuevos cierres nocturnos y desvíos en la I-10 cerca de White Oak Bayou mientras avanza uno de los proyectos viales más importantes en esa zona. De acuerdo con el Texas Department of Transportation, las restricciones comenzaron la noche del martes y se extenderán hasta la mañana del jueves, con afectaciones en rampas de salida, accesos de entrada y carriles rumbo al oeste.
La actualización llega dentro del proyecto de $410 millones para elevar la autopista entre Heights Boulevard e Interstate 45, una obra diseñada para reducir inundaciones, mejorar el drenaje y reconstruir el puente de Houston Avenue. El plan también contempla conexiones para senderos peatonales y ciclistas.
Para quienes transitan por ese tramo durante la noche o temprano por la mañana, el punto más importante no es solo que continúan las obras, sino que cambian algunos accesos usados con frecuencia en la zona cercana al centro y a White Oak Bayou.
La rampa de salida hacia Taylor Street queda cerrada por completo
Entre los cambios con mayor impacto está el cierre total de la rampa de salida de la I-10 rumbo oeste hacia Taylor Street. También quedó cerrada la rampa de entrada a la I-10 rumbo oeste desde Louisiana Street dentro del mismo periodo de obras.
Según los datos estatales, quienes normalmente salen por Taylor Street deberán desviarse hacia Patterson Street, hacer retorno y volver por la vialidad lateral rumbo este para llegar a ese punto. En el caso de la entrada desde Louisiana Street, el recorrido alterno pasa por Franklin Street, luego Travis Street, después conecta con la I-45 norte y desde ahí vuelve hacia la I-10 rumbo oeste.
Ese tipo de ajuste puede parecer menor sobre el mapa, pero en horas con flujo pesado o cuando coinciden varias salidas cerradas, suele traducirse en más tiempo de traslado y decisiones rápidas para quienes usan la zona sin revisar rutas antes de salir.
TxDOT indicó además que una nueva rampa de entrada desde Taylor Street está programada para abrir el jueves por la mañana, un movimiento que forma parte de la siguiente fase del proyecto.
Habrá reducción de carriles y cierre del conector desde I-45
Las afectaciones no se limitan a las rampas. Desde la noche del miércoles también entró en vigor una reducción a un solo carril alternado en la I-10 rumbo oeste entre Heights Boulevard y North Main Street.
A eso se suma el cierre total del conector de la I-45 norte hacia la Katy Freeway, un punto muy usado por conductores que cruzan esa zona para incorporarse a la I-10. Quienes vengan por la I-45 norte deberán continuar su trayecto, tomar el conector hacia Loop 610 West y desde ahí regresar a la I-10.
Aunque los cierres están programados en horario nocturno, las autoridades advirtieron que algunos automovilistas todavía podrían encontrar retrasos durante la mañana. La recomendación oficial es seguir los señalamientos de desvío, reducir velocidad en el área de construcción y salir con tiempo adicional si el trayecto incluye ese tramo.
Ese consejo es especialmente útil para quienes hacen recorridos diarios hacia el centro, el corredor de Washington Avenue, el área de Heights o zonas cercanas a la conexión entre I-10 e I-45.
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El proyecto busca reducir inundaciones en un tramo con historial de cierres
La lógica detrás de la obra va más allá del tránsito. El proyecto de elevación de White Oak Bayou busca corregir uno de los puntos más vulnerables de la I-10 en periodos de tormenta fuerte. En ese tramo, las lluvias intensas han provocado cierres, acumulación de agua y retrasos importantes durante eventos meteorológicos severos.
TxDOT explicó que la autopista será elevada para pasar por encima del puente de Houston Avenue, en lugar de seguir por debajo. El puente tiene un espacio libre de apenas 14.3 pies, una altura que durante años ha provocado choques de camiones y otros incidentes.
Esa combinación de baja altura, drenaje insuficiente y antecedentes de inundación convirtió el lugar en un punto recurrente de problemas operativos. La obra busca modificar esa condición estructural y no solo hacer reparaciones menores.
Por ahora, dos de los cinco carriles de la I-10 rumbo oeste entre I-45 y Studemont siguen cerrados por trabajos de construcción y, según el calendario del proyecto, se espera que vuelvan a abrir en el verano de 2026.
La obra en Houston Avenue seguirá hasta 2028
El calendario también deja claro que se trata de una intervención larga. La construcción en la parte correspondiente a Houston Avenue está prevista para comenzar a inicios de 2027, mientras que el proyecto completo tiene fecha estimada de finalización en 2028.
Eso significa que los cierres actuales forman parte de una secuencia más amplia de ajustes viales en la zona y no de una interrupción breve aislada. Para muchos conductores, eso vuelve más importante seguir cada actualización porque las rutas que hoy funcionan podrían cambiar nuevamente en fases posteriores.
En términos prácticos, esta actualización sí justifica una nueva nota para servicio local. No se trata de repetir que hay obras en la I-10, sino de avisar que hay nuevos cierres concretos, nuevas rutas alternas y una nueva configuración temporal de accesos en una de las áreas más transitadas de Houston.