Las nuevas reglas estatales sobre productos de hemp y THC entraron en vigor este 31 de marzo y endurecen la venta de presentaciones fumables, especialmente la flor.
Texas activó este martes una nueva etapa en la regulación del hemp con reglas adoptadas por el Departamento Estatal de Servicios de Salud que entran en vigor el 31 de marzo. El cambio no equivale a una prohibición total de todos los productos derivados del hemp, pero sí complica de forma importante la venta de artículos fumables y coloca a la flor de hemp en el centro del ajuste.
El punto clave está en cómo se medirá el contenido de THC. La nueva regla mantiene el umbral legal de 0.3% de delta-9 THC en peso seco, pero el análisis incluye el THC potencial derivado del THC-A, un compuesto común en la flor de hemp. En la práctica, eso vuelve más difícil que muchos productos fumables pasen las pruebas requeridas para seguir en comercio dentro del estado.
La nueva regla ya está vigente en todo Texas
El programa estatal de hemp de DSHS informó que el texto adoptado de la norma fue publicado para su entrada en vigor este 31 de marzo. Las reglas regulan la manufactura, distribución y venta al por menor de productos consumibles de hemp en Texas, y exigen pruebas de laboratorio, certificados de análisis y disponibilidad de esos resultados para inspección.
La norma también deja claro que un producto no puede venderse si excede el nivel permitido de THC o si resulta adulterado para consumo humano. DSHS puede realizar pruebas aleatorias en puntos de venta y pedir muestras a fabricantes, procesadores, distribuidores y minoristas. Además, empleados autorizados de DSHS y de la Comisión de Bebidas Alcohólicas de Texas pueden ingresar a locales, tomar muestras y verificar cumplimiento.
La flor de hemp queda en la zona más complicada
La definición técnica del reglamento incluye el THC-A dentro del cálculo del THC total potencial. Ese detalle pesa especialmente sobre la flor de hemp, que suele depender de ese compuesto antes de ser calentada. Por eso, aunque el lenguaje legal no dice que toda flor desaparece de forma automática, sí empuja a que buena parte de esos productos tenga más dificultades para cumplir con la nueva prueba.
A la vez, Texas arrastra una situación regulatoria menos simple de lo que parece. DSHS recuerda en sus documentos oficiales que la Corte Suprema de Texas ya sostuvo la prohibición de fabricar o procesar en Texas productos de hemp para fumar. Sin embargo, la misma agencia también señala que la venta minorista y la distribución mayorista de productos fumables fabricados fuera del estado siguen permitidas siempre que cumplan con las reglas aplicables de etiquetado y prueba.
Ese cruce de reglas explica por qué el mercado no desaparece de un golpe, pero sí entra en una etapa más incierta. DSHS también indica que la flor de hemp a granel puede seguir vendiéndose si no está etiquetada ni comercializada para fumar. En otras palabras, el problema no es solo el producto, sino también cómo se formula, cómo se prueba y cómo se presenta al consumidor.
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El cambio llega después del veto a una prohibición total
La regulación actual llega meses después de que el gobernador Greg Abbott vetara en junio de 2025 el Senado Bill 3, una propuesta que buscaba una prohibición mucho más amplia sobre productos con cannabinoides. En su veto, Abbott sostuvo que Texas debía regular el hemp con fuerza, pero advirtió que una prohibición total enfrentaría impugnaciones constitucionales y podría quedar frenada en tribunales.
Desde entonces, el estado avanzó por la vía regulatoria. TABC activó reglas para impedir que negocios con licencia vendan productos consumibles de hemp a menores de 21 años y exigir verificación de identificación antes de completar la venta. Esa supervisión convive con la autoridad principal de DSHS sobre licencias, pruebas, etiquetado y control sanitario del sector.
Qué puede cambiar en Houston
Para el mercado de Houston, el efecto más inmediato puede sentirse en el inventario. Las fuentes consultadas advierten que una parte importante del mercado legal de hemp en Texas depende de productos de flor fumable, de modo que la nueva medición puede sacar de anaquel presentaciones comunes en tiendas independientes y pequeños comercios.
También puede crecer la presión sobre la fiscalización desigual entre ciudades y condados. Las fuentes consultadas señalan que Texas registró 26,000 arrestos por marihuana en 2024 y que no hay un plan estatal claramente detallado para un aumento uniforme en la vigilancia del mercado gris o ilícito. Eso deja buena parte del riesgo en manos de agencias locales y de cómo cada jurisdicción interprete y aplique el cambio.
Para consumidores de Houston, eso significa un panorama menos claro que ayer: más controles, menos certeza sobre qué productos seguirán disponibles y una regulación que todavía deja huecos entre la letra de la norma, la venta de producto fabricado fuera de Texas y la manera en que el estado hará cumplir las nuevas pruebas en los próximos meses.