Aunque el uso de cigarrillos electrónicos o “vapeo” suele presentarse como una alternativa menos dañina al tabaco convencional, los especialistas en salud dental están encendiendo las alarmas.
Y es que en Estados Unidos se vendieron aproximadamente entre 289.6 y 311.2 millones de unidades de cigarrillos electrónicos en las tiendas minoristas entre 2023 y 2024, según la página www.tobaccomonitoring.org. Entre sus datos también reportaron que, si bien las ventas por unidades disminuyeron ligeramente en 2024, el mercado ha experimentado un auge masivo en los dispositivos desechables, que ahora dominan las ventas que crecieron más de un 500 % entre 2019 y 2023.
La Dra. Vivian Menéndez advierte que este hábito dista mucho de ser inofensivo para la cavidad oral, pudiendo desencadenar problemas que van desde la estética dental hasta enfermedades periodontales graves.
Según explica la Dra. Menéndez, la composición de los líquidos utilizados en estos dispositivos es el principal factor de riesgo.
“Muchos dispositivos contienen nicotina y sustancias químicas que pueden reducir el flujo de saliva, causando sequedad bucal”, señala.
La falta de saliva (xerostomía) no es solo una molestia pasajera; es una barrera protectora menos para los dientes. Sin una lubricación adecuada, el riesgo de desarrollar caries y enfermedades de las encías aumenta exponencialmente, ya que la saliva es la encargada de neutralizar los ácidos y limpiar las partículas de alimentos.
“Es fundamental entender que, aunque el vapeo contenga menos sustancias tóxicas que el cigarrillo tradicional, no es inofensivo”, explica, haciendo un llamado a los usuarios a realizar revisiones periódicas para mitigar estos efectos.
¿Vapear mancha los dientes? Una de las dudas más frecuentes entre los usuarios es el impacto estético. Si bien es cierto que las manchas pueden ser menos intensas que las provocadas por el alquitrán del tabaco tradicional, la Dra. Menéndez aclara que el riesgo persiste.
“Muchos líquidos de vapeo contienen colorantes y azúcares que contribuyen directamente a la pigmentación dental y a la acumulación de placa”.
¿Cómo saber si el vapeo está dañando tu boca? La detección temprana es clave para evitar daños irreversibles. La especialista recomienda estar atentos a los siguientes síntomas:
1- Encías que sangran: un signo claro de inflamación o infección.
2- Mal aliento persistente (halitosis): causado por la sequedad y la proliferación de bacterias.
3- Sensibilidad dental: debido al desgaste del esmalte o la retracción gingival.
4- Acumulación de placa bacteriana: favorecida por los azúcares presentes en los vapores.