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Prevengamos la diabetes en nuestros jóvenes

Es un tema muy importante entre la comunidad latina, de la cual muchos padecen este mal, pero es algo que se puede prevenir.

by Domingo Banda

Usualmente, esta sección de nuestro periódico se dedica a analizar y dar el punto de vista sobre situaciones y eventos que ocurren y de los cuales pensamos que son de interés para nuestra comunidad de lectores.  

Es por eso que cuando vi este reporte que envió la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), que habla de un tema de salud al que todos debemos poner atención y que tristemente nuestra comunidad es víctima. Es la diabetes, una enfermedad que aqueja a miles en nuestra comunidad; es muy común escuchar de familiares a quienes se les detecta este mal y tienen que alterar o cambiar sus hábitos. 

Por eso cuando vi este reporte quise compartirlo en esta sección, porque es mejor que cambiemos los hábitos de una vez y evitemos que nuestra juventud llegue a la situación que están muchos ya cuando de la diabetes hablamos.   

Los adolescentes que sustituyeron solo media hora de comportamientos sedentarios, como sentarse en el sofá o pasar tiempo frente a la computadora, cada día por actividad física de moderada a intensa o dormir, pueden reducir su resistencia a la insulina, un factor clave para prevenir la diabetes tipo 2, según una investigación preliminar presentada en las Sesiones Científicas EPI|Lifestyle del 2026 de la American Heart Association. 

De acuerdo con el análisis de los datos de salud de Project Viva, un estudio a largo plazo sobre la salud de las mujeres y los niños en el este de Massachusetts, si los adolescentes sustituyeran 30 minutos de tiempo sedentario al día por dormir o realizar actividad física de moderada a intensa, podrían reducir su resistencia a la insulina y, por lo tanto, el riesgo de padecer diabetes tipo 2.

Comenzaron por sustituir 30 minutos de tiempo sedentario al día para dormir o realizar actividad física de moderada a intensa, y este cambio  redujo una estimación de la resistencia a la insulina en casi el 15%. Las iniciativas de salud pública para promover la actividad física o el sueño en lugar de las actividades sedentarias podrían ayudar a mantener la salud cardiometabólica entre los adolescentes de EE. UU.

Para evaluar el impacto de las actividades diarias habituales en el desarrollo de la resistencia a la insulina en los adolescentes, los investigadores examinaron los datos de salud de Project Viva, un estudio en curso respecto a la salud de niños nacidos en el período 1999-2002 y sus madres. La resistencia a la insulina se midió utilizando el modelo homeostático de evaluación de la resistencia a la insulina (HOMA-IR, por sus siglas en inglés), una prueba que estima la resistencia a la insulina basándose en los niveles de glucemia e insulina en sangre en ayunas. En la primera etapa de la adolescencia, con una edad promedio de casi 13 años, 802 participantes llevaron registros de sueño y usaron un acelerómetro (un sensor que cuantifica las aceleraciones del movimiento, a partir del cual los investigadores pueden deducir la intensidad y la duración de la actividad física) de forma constante durante entre 7 y 10 días, lo que proporcionó un desglose de las actividades de movimiento que realizaban durante un período típico de 24 horas.

Espero que de alguna manera esta información que llegó a mi escritorio sea de ayuda y prevengamos este mal en nuestros jóvenes. Que podamos motivarlos a ser más activos y a descansar bien para que tengan un futuro saludable.  

¿Usted qué opina? 

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