El 25 de febrero, la familia Gámez-Cuellar de McAllen fue detenida tras un registro rutinario con funcionarios de inmigración. En total, los cinco miembros de esta familia fueron detenidos: los padres Luis Antonio Gámez y Emma Guadalupe Cuéllar y sus tres hijos Caleb, de 14 años, y Joshua, de 12, y el mayor Antonio Gámez-Cuéllar, de 18 años.
Este último, al ser mayor, fue separado de su familia y enviado al Centro de Detención El Valle en Raymondville, mientras que el resto permaneció en un centro de detención familiar en Dilley. La situación de esta familia no se hizo pública hasta que la semana pasada legisladores y políticos criticaron la detención por medio de las redes sociales y comenzaron a trabajar para que fueran liberados.
Algo que destacó en este caso es que Caleb y Antonio son estudiantes de mariachi en la preparatoria galardonados y hasta habían tocado junto con su grupo en el Capitolio de la nación.
Entre los legisladores que se involucraron en el caso estuvo la congresista republicana, Monica De La Cruz, quien, luego de presión pública y que el caso tomó relevancia mediática, se involucró y confirmó que había estado en contacto con DHS y la Casa Blanca. Incluso, el joven Antonio salió del centro de detención acompañado de la congresista.
Sin embargo, en ese momento manifestantes gritaron a la congresista, acusándola de usar la situación como una oportunidad para una foto y de no tomar medidas hasta enfrentar la presión del público.
Mientras tanto, el congresista Joaquín Castro, quien también estuvo al pendiente de la familia, dijo que esta es solo una de las muchas familias pasando esta situación.