Perú.- La crisis política que hizo que el Congreso destituyera a José Jerí como presidente, sumó al octavo presidente en cerca de una década, y dio un nuevo y sorprendente giro con el nombramiento como mandatario interino del octogenario congresista José María Balcázar, del partido marxista Perú Libre, con el que Pedro Castillo ganó las elecciones presidenciales hace cinco años.
Balcázar, un abogado de 83 años que llegó a ser juez de la Corte Suprema de Justicia de Perú pero que acumula numerosas polémicas en su trayectoria judicial y política, fue el más votado en la sesión extraordinaria del Congreso para reemplazar a José Jerí, destituido tras poco más de cuatro meses como presidente interino.
Con 64 votos frente a 46, el legislador se impuso a la derechista María del Carmen Alva, que era la gran favorita para asumir temporalmente la Presidencia con la misión de conducir el Gobierno hasta el 28 de julio, cuando asumirá el mando el ganador o ganadora de las elecciones presidenciales, previstas para el 12 de abril.
Sin embargo, en un enrevesado juego de intereses políticos y cálculos electorales de cara a los comicios que tendrán lugar en pocas semanas, Balcázar salió triunfante con el respaldo de un conjunto de partidos de derecha que inicialmente se preveía que votarían por Alva, pero a última hora variaron su voto.
Así, el Legislativo peruano, que destituyó a Jerí por las investigaciones abiertas contra él por tráfico de influencias, nombró como presidente encargado a una figura igualmente polémica por los cuestionamientos e imputaciones en su contra, si bien él los rechaza y tilda de “leyendas negras”.
La trayectoria profesional y política del flamante presidente de transición de Perú ha estado marcada por controversias y denuncias que, según señalaron medios locales, han comprendido la presunta comisión de delitos como prevaricación, fraude, estafa, suplantación de identidad y cohecho.
Como juez supremo, Balcázar fue sancionado por prevaricato al variar una sentencia que ya era firme, mientras que el Colegio de Abogados de la región norteña de Lambayeque lo expulsó definitivamente por presuntamente haberse apropiado de fondos cuando fue su decano.
Precisamente, ese colegio de abogados rechazó en un comunicado la candidatura de Balcázar y recordó que fue expulsado de la orden luego de un proceso disciplinario en el que se le imputaron faltas éticas, civiles y penales.
Como congresista destacó por haber dirigido la comisión que nombró a nuevos jueces del Tribunal Constitucional, pero por lo que más se le recuerda es por su postura contraria a prohibir el matrimonio infantil bajo el argumento de que “mientras no haya violencia, las relaciones sexuales tempranas ayudan al futuro psicológico de la mujer”.
Balcázar aseguró que mantendrá la actual política económica, porque “no se puede llevar” a su país “a ensayos económicos” y que buscará fortalecer la seguridad ciudadana, que es la principal exigencia de la ciudadanía.
En el transcurso de estos días tras su designación, el ahora presidente deberá nombrar al Consejo de Ministros que lo acompañará en este nuevo periodo, tras el cisma provocado por su designación en los partidos de derecha como el fujimorismo y el ultraconservador Renovación Popular, que se acusan mutuamente de haber entregado el Gobierno a la izquierda nuevamente.
Balcázar es la persona de mayor edad en asumir la jefatura de Estado en toda la historia de Perú y, a pesar de las investigaciones y críticas lanzadas en su contra, se convirtió en el octavo mandatario de Perú desde 2016, tras Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo, Dina Boluarte y José Jerí.