Home NoticiasEstados Unidos Así fueron las protesta de “No Kings 3.0”

Así fueron las protesta de “No Kings 3.0”

Millones protestaron globalmente contra Donald Trump el 28 de marzo, rechazando la guerra en Irán, las redadas y el autoritarismo.

by Miguel Mejía

Washington.- El pasado sábado 28 de marzo de 2026, Estados Unidos y diversas capitales del mundo fueron escenario de una de las jornadas de protesta más masivas de la historia reciente. Bajo el lema «No Kings» (Sin Reyes), se estima que más de 8 millones de personas participaron en aproximadamente 3 mil 300 eventos coordinados para manifestar su rechazo a las políticas migratorias, la escalada bélica contra Irán y lo que los organizadores califican como una «deriva autoritaria» del presidente Donald Trump.

La movilización, también conocida como «No Kings Day 3.0», fue impulsada por una convergencia de crisis que han marcado el primer trimestre del año. 

El detonante principal ha sido la guerra contra Irán, que el pasado fin de semana cumplió cinco semanas de hostilidades. Los manifestantes denunciaron el impacto económico directo en sus bolsillos, con precios de combustibles en niveles récord, y el envío de miles de tropas adicionales a Medio Oriente.

Aunado a lo anterior, la indignación por las políticas internas alcanzó un punto crítico tras una serie de operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que resultaron en incidentes fatales. 

Las protestas honraron la memoria de ciudadanos y migrantes fallecidos en operativos recientes, exigiendo el fin de las redadas masivas y la protección de los derechos civiles.

A diferencia de marchas anteriores concentradas en bastiones demócratas, la jornada del 28 de marzo destacó por su alcance en zonas tradicionalmente conservadoras y rurales. En Washington D. C. miles marcharon desde el Monumento a Lincoln hacia el National Mall con consignas como «Regime change begins at home» (El cambio de régimen empieza en casa). Figuras como el senador Chris Murphy y el divulgador Bill Nye encabezaron los discursos.

En Minnesota, en St. Paul, se registró una asistencia récord de 200 mil personas, superando las cifras de la Marcha de las Mujeres de 2017. El mitin contó con la presencia de Bernie Sanders y presentaciones de Bruce Springsteen.

Mientras que en California y Texas también hubo concentraciones. En San Diego, unas 40 mil personas se manifestaron, mientras que en el Valle de Texas (McAllen y Brownsville), las comunidades fronterizas denunciaron la militarización y el acoso de las fuerzas federales.

El movimiento cruzó fronteras, con manifestaciones de solidaridad en ciudades como París, Berlín y Roma. En México, colectivos sociales y organizaciones de derechos humanos se sumaron a la exigencia de paz y respeto a los migrantes, con concentraciones notables en puntos estratégicos de la capital y ciudades fronterizas, vinculando la lucha local por la justicia social con el rechazo a la política exterior de la Casa Blanca.

Mientras las calles se llenaban de gritos de «No Kings», la administración Trump mantuvo una postura de confrontación. El presidente, a través de sus redes, calificó a los manifestantes como «agitadores pagados» y se jactó de los avances militares en la Isla de Jarg, Irán. No obstante, analistas políticos señalan que la magnitud de estas protestas, sumada a la huelga de empleados federales de seguridad (TSA) y el cierre de servicios gubernamentales más largo de la historia, coloca al Ejecutivo en una posición de vulnerabilidad política sin precedentes de cara al resto del año, un año electoral.

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