No es un secreto que los efectos de las drogas afectan la vida y la salud de quienes las consumen, pero las cosas no se detienen ahí. Hay muchas más consecuencias que les podrían costar la vida a las personas que utilizan estas sustancias.
Por ejemplo, el consumo de metanfetamina fue la causa de cerca del 15% de los ataques cardíacos durante una década, según un estudio en Journal of the American Heart Association, una revista médica de la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón).
“Aunque los usuarios de metanfetamina eran generalmente jóvenes y no presentaban afecciones típicas relacionadas con las enfermedades cardiovasculares como colesterol elevado, diabetes tipo 2 u obesidad, tenían el doble de probabilidad de morir después de un ataque cardíaco en comparación con los no usuarios”, afirmó la autora del estudio, Susan Zhao, cardióloga de planta y directora médica de la Unidad de Cuidados Coronarios del Santa Clara Valley Medical Center en San José, California
“Las personas que consumen metanfetamina deben tener en cuenta los graves riesgos para la salud que conlleva, y los profesionales médicos deberían vigilar de cerca los ataques cardíacos en pacientes que parecen estar sanos y no presentan los factores de riesgo típicos, como diabetes tipo 2 o colesterol elevado”, agregó.
El consumo de la metanfetamina, un estimulante sintético del sistema nervioso central, ilícito y muy adictivo, ha tenido un aumento drástico en los EE. UU. en las últimas décadas. La mayor parte de la metanfetamina en los EE. UU. se elabora de manera ilegal y suele tener el aspecto de polvo o de cristales, lo que se conoce como “metanfetamina de cristal”.
La experta también ve que estos hallazgos demuestran que se necesitan planes específicos de prevención y tratamiento para los usuarios de metanfetamina, un grupo vulnerable y de alto riesgo. Los planes nuevos también deben enfocarse en ayudar a las personas a dejar de consumir metanfetamina.
“Al igual que el cannabis, la metanfetamina se está convirtiendo en un factor de riesgo importante para desarrollar enfermedades cardíacas de manera prematura en adultos jóvenes, lo que puede llevar a eventos cardiovasculares graves. Es importante comprender que la metanfetamina puede afectar el corazón porque causa problemas como daños en los vasos sanguíneos y aumento del envejecimiento del sistema vascular”, dijo Robert L., presidente del grupo de escritores para la declaración sobre el cannabis para el 2020 de la American Heart Association.
Añadió que a las personas que han consumido metanfetamina les diagnostican enfermedades cardíacas aproximadamente 8 años antes que a quienes no la han consumido.
Datos que hay que tomar en cuenta:
- El consumo de metanfetamina fue responsable de aproximadamente 1 de cada 6 ataques cardíacos durante el período revisado.
- Las personas que consumían metanfetamina y tuvieron un ataque cardíaco eran jóvenes de mediana edad a 52 años y más, probablemente hombres, en comparación con aquellas que tuvieron un ataque cardíaco, pero no consumían metanfetamina.
- Los adultos que consumían metanfetamina fueron internados de nuevo en el hospital por ataques cardíacos repetidos con un 42.3% de frecuencia y tenían un riesgo más alto de muerte por cualquier causa (22.2%) que las personas que no consumían metanfetamina (14.4%).
- Solo el 59.3% de los usuarios de metanfetamina tenía probabilidad de someterse a procedimientos para abrir las arterias taponadas o de ser enviados a casa con medicamentos estándar para el corazón, en parte, debido a que sus ataques cardíacos no implicaban arterias obstruidas, en comparación con el 75% de los no usuarios.
Muchas drogas, tales como la cocaína, la heroína y diversas formas de anfetaminas, afectan el sistema nervioso central y pueden alterar la conciencia del usuario. Además de la adicción, los efectos secundarios y los riesgos cardíacos asociados al consumo de estas drogas incluyen:
- Alteraciones en la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y la presión arterial
- La posibilidad de presencia de sustancias añadidas —tales como talco, venenos, herbicidas u otras partículas— que pueden provocar una reacción tóxica.
- Hipertensión arterial, arritmias, miocardiopatía, enfermedad arterial periférica, aumento de la coagulación sanguínea y formación de placa arterial
- Isquemia, infartos, otros eventos coronarios agudos y accidentes cerebrovasculares
- Mayor mortalidad en personas con enfermedades cardiovasculares preexistentes
Fuente: www.heart.org