Bolivia.- Las autoridades arrestaron e ingresaron a prisión preventiva al fiscal general del Estado, Roger Mariaca, tras una amplia investigación judicial y policial que supuestamente lo vincula directamente con redes internacionales de narcotráfico, enriquecimiento ilícito y delincuencia organizada.
La detención se ejecutó en un operativo coordinado tras señalamientos del Departamento de Estado de Estados Unidos, que días antes le había revocado la visa por presuntamente recibir sobornos a cambio de brindar protección judicial a líderes criminales.
Según las indagatorias presentadas por el Ministerio de Gobierno y las fuerzas de seguridad, Mariaca lideraba una compleja red de corrupción incrustada en la propia Fiscalía General.
Esta estructura facilitaba la impunidad operativa de importantes capos del narcotráfico transnacional, obstruyendo activamente las investigaciones en curso, alterando expedientes judiciales y adelantando alertas operativas sobre allanamientos en territorio boliviano.
En la causa penal constan evidencias sobre millonarios traspasos de fondos opacos y la filtración de un video grabado durante un procedimiento policial en el que un peligroso capo de la droga mencionaba mantener un contacto constante y directo con el fiscal para evadir la acción de la justicia.
Ante la gravedad de los cargos imputados, un juez penal dispuso la destitución inmediata del alto funcionario y ordenó seis meses de detención preventiva en el centro penitenciario de Cantumarca, en el departamento de Potosí, mientras concluye el periodo de recopilación de pruebas.
Durante el despliegue del operativo de captura, agentes policiales intervinieron múltiples sedes de la Fiscalía en distintos puntos del país para incautar documentación, equipos informáticos y registros contables vinculados a la red acusada de encubrimiento. Asimismo, el Ejecutivo boliviano y la Asamblea Legislativa activaron mecanismos institucionales para nombrar a una autoridad interina al frente del Ministerio Público con el objetivo de reestructurar la institución y garantizar la continuidad de las acciones penales.
El arresto de Mariaca marca un hecho sin precedentes en la historia judicial reciente de la nación andina, al tratarse del primer fiscal general en funciones procesado por presuntos nexos formales con el crimen organizado transnacional.
Diversos sectores políticos y organismos internacionales señalaron que el avance de este proceso judicial será clave para evaluar el compromiso del Estado en la lucha contra la corrupción institucional y el tráfico ilícito de drogas en la región.