Texas cerró a medianoche la última área pública que seguía abierta para la cosecha de ostras, tanto recreativa como comercial, en Galveston Bay, después de detectar que ya no había suficientes ejemplares de talla legal.
El Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas cerró a medianoche la última zona pública que permanecía abierta para la cosecha de ostras en Galveston Bay. La medida llega poco más de una semana antes de que termine la temporada pública de extracción, programada para el 30 de abril.
La agencia informó que tomó la decisión después de determinar que en el área del lado este de Galveston Bay ya no había suficientes ostras de talla legal, definidas como ejemplares de tres pulgadas o más. Las otras dos zonas públicas de cosecha en la bahía ya habían sido cerradas antes este mismo año.
La zona del este de la bahía ya no tenía suficientes ostras de talla legal
La razón inmediata del cierre fue la falta de suficientes ostras aptas para cosecha en el área abierta. En este caso, el factor identificado fue la sobreexplotación del banco público, no una alteración ambiental puntual.
El cierre de áreas de extracción puede ocurrir cuando una zona ha sido cosechada en exceso, pero también puede estar relacionado con condiciones como inundaciones o sequía, que afectan de manera negativa a las poblaciones de ostras. Para esta área específica de Galveston Bay, las autoridades atribuyeron el cierre al nivel de explotación registrado durante la temporada.
La orden aplica tanto a la cosecha recreativa como a la comercial en esa última zona pública. Con esta decisión, no quedarán áreas públicas abiertas en la bahía antes del cierre oficial de la temporada.
La temporada resistió más que en otros años, pero no llegó al final
Pese al cierre anticipado, la temporada 2025-2026 en Galveston Bay tuvo un desempeño mejor que el de otros años recientes, según la información difundida por las autoridades estatales. La bahía se mantuvo como el centro principal de la cosecha de ostras durante buena parte de la temporada, algo poco común en la última década.
De acuerdo con el análisis oficial, ha sido inusual que Galveston Bay permanezca abierta casi toda la temporada pública. Esta vez la actividad llegó cerca del final del calendario, aunque no alcanzó el cierre del 30 de abril con áreas públicas todavía disponibles.
Ese dato marca una diferencia frente a ciclos recientes, en los que las restricciones llegaron antes. Aun así, el cierre de las tres zonas públicas durante la misma temporada mantiene bajo observación el estado de los bancos ostrícolas de la bahía.
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El deterioro del arrecife público sigue presionando al sector ostrícola
Dentro del sector pesquero, el cierre vuelve a colocar el foco sobre la restauración de los arrecifes públicos. La lectura de operadores del ramo es que el sistema público sigue mostrando señales de desgaste acumulado desde hace años.
Según la información difundida junto con el cierre, representantes de la industria señalaron que los arrecifes públicos en Galveston Bay han venido a menos desde el paso del huracán Ike. Bajo ese panorama, sostener un negocio únicamente con banco público resulta cada vez más difícil.
La reducción de productividad en esos arrecifes ha impulsado una conversación más amplia sobre restauración, manejo del fondo de la bahía y equilibrio entre cosecha y recuperación. El cierre de la última zona pública vuelve a poner esos temas en primer plano dentro de la actividad ostrícola regional.
La extracción privada toma más peso en la siguiente etapa
Con el cierre de las áreas públicas, la actividad en Galveston Bay quedará limitada a la cosecha privada a partir del 30 de abril. Ese esquema se apoya en certificados de localización, un mecanismo mediante el cual una persona o empresa puede arrendar porciones del fondo de la bahía para restaurar arrecifes y explotarlos de forma productiva.
La expectativa del sector es que ese modelo ayude a aumentar la superficie de arrecifes productivos en la bahía. Las solicitudes para participar en ese programa cerraron en noviembre de 2025 y ya fueron revisadas. Según los datos mencionados en la información disponible, se aceptaron 50 solicitudes para áreas a lo largo de las aguas costeras de Texas.
Ese movimiento amplía el peso de la extracción bajo esquemas privados en un momento en que los bancos públicos muestran límites más claros de producción. La transición no elimina la presión sobre los arrecifes naturales, pero sí cambia qué zonas seguirán activas una vez concluida la ventana pública de la temporada.
El descanso de la bahía se extenderá hasta la reapertura de noviembre
Tras el fin de la temporada pública, la pausa en la extracción sobre esas zonas permitirá que el área descanse y se recupere antes de la próxima reapertura. El calendario previsto mantiene noviembre como el mes en que volvería a abrir la cosecha pública.
La decisión deja a Galveston Bay sin áreas públicas abiertas en la última parte de abril, pero también abre un periodo de recuperación que las autoridades consideran necesario para sostener futuras temporadas. Por ahora, la actividad pública queda cerrada y la bahía entra en fase de descanso antes del siguiente ciclo.