Como en un abrir y cerrar de ojos, ya estamos por cerrar mayo y con esto celebrar el Día de los Caídos o, como se le conoce en inglés, Memorial Day. Esta conmemoración se realiza el último lunes del mes y es para dar honor a quienes dieron el último sacrificio por Estados Unidos.
Originalmente llamado “Decoration Day”, fue formalizado mediante una “Orden del Memorial Day” emitida en 1868 por el Comandante en Jefe del Gran Ejército de la República, John A. Logan. La proclamación moderna insta a los estadounidenses a observar el Memorial Day orando, de acuerdo con su fe religiosa individual, por una paz permanente, según la Administración de Cementerios Nacionales.
Agregan en su historia que, en los últimos años de la Guerra Civil (1861-1865) e inmediatamente después, las comunidades del Norte y del Sur, tanto negras como blancas, adornaban las tumbas de los soldados con ofrendas florales durante los días de conmemoración de la primavera.
Uno de los primeros relatos sobre el Día de los Caídos tuvo lugar en Boalsburg, Pensilvania, donde un trío de mujeres decoró las tumbas de soldados caídos en octubre de 1864. Otro se celebró en Charleston, Carolina del Sur, donde libertos negros y aliados abolicionistas blancos del Norte organizaron un acto masivo e históricamente significativo el 1 de mayo de 1865, en el cementerio de los Mártires del Hipódromo, donde yacían sepultados 257 soldados de la Unión.
A la conmemoración se le conoció cada vez con mayor frecuencia, como el Memorial Day; continuó a lo largo de finales del siglo XIX y principios del XX como una festividad patriótica de carácter informal.
Tras la Primera Guerra Mundial, el evento se amplió para rendir homenaje a aquellos que perecieron en todas las guerras estadounidenses. La aparición, durante el siglo XX, de placas que reproducían la Orden General n.º 11 de Logan contribuyó a fomentar esta asociación.
El Ejército de los Estados Unidos colocó su propia versión de las placas de la Ley del Día de los Caídos en la mayoría de los cementerios nacionales que desarrolló en zonas urbanas durante el periodo de entreguerras, incluidos los de Baltimore, Maryland, y Long Island, Nueva York. Estas se encontraban entre las veintiocho placas que la empresa Levering Brothers Inc. fabricó en el condado de York, Pensilvania, en 1939.
El diseño reproduce las dimensiones y el aspecto de las placas de hierro fundido que llevaban grabada la alocución de Gettysburg que el Ejército instaló en todos los cementerios nacionales existentes en 1909, como parte de un proyecto conmemorativo del centenario en honor al presidente Abraham Lincoln.
Más recientemente, para reiterar que los sacrificios de los héroes caídos de Estados Unidos nunca caen en el olvido, en diciembre de 2000, la Ley del Momento Nacional del Recuerdo estableció la Comisión de la Casa Blanca sobre el Momento Nacional del Recuerdo. El mensaje de la comisión a la ciudadanía estadounidense consiste en retribuir a su país, que les brinda tanta libertad y oportunidades, fomentando las actividades conmemorativas de Memorial Day.
Así que este día, además de contar con una amplia historia para ser lo que hoy conocemos, es una fecha especial para las familias de los militares caídos y quienes sirvieron a Estados Unidos y que ya fallecieron.
Es un día de descanso para muchos, pero entre las actividades que organicemos no olvidemos a los que sacrificaron todo por la libertad de este país.