En estas semanas no puede ser de otra manera, tenemos que hablar de fútbol. No es que sea experto en este tema, pero es obligatorio expresar la emoción de vivir un mundial en casa. Han sido cuatro años de espera y otros más desde que supimos que Houston sería sede este 2026.
Seamos o no fanáticos del fútbol, este deporte nos tocará de alguna manera; seguramente, cuando termine este torneo, cada uno tendrá una historia que contar.
Mientras miraba la inauguración desde México, también pensaba y sentía la emoción de que el corazón de nuestra ciudad ya vibraba desde que comenzó a rodar la pelota; nos daba una gran satisfacción. Sabiendo que eso era el inicio, como decimos los mexicanos, ‘nos cayó el 20’ de que por fin este evento tan esperado ya estaba frente a nuestros ojos.
Ahora ya se siente la fiebre del mundial y no hay conversación que no incluya algún comentario de las selecciones, las sedes, los jugadores, la fanaticada y todo lo que envuelve este colorido evento.
Ya el mundo está viendo a Houston y parece algo irreal, algo que miles de nosotros solo aspiramos a ver por televisión y que nunca imaginamos tener en casa. Ya estamos invadidos de fútbol, ya estamos sumergidos en la algarabía de lo que implica la llegada de este icónico evento.
¿Quién no ha recordado el primer mundial del que tenga memoria? ¿Quién no ha recordado un mundial que lo impactó o dónde estaba el pasado mundial? Todo eso, estoy seguro, nos pasó por la mente.
Estamos haciendo historia, pero no dejemos que nos pase de frente; tenemos que ser parte de la historia, tenemos que ser parte de los números, tenemos que ser parte de este sentimiento, que para muchos llega más allá de un juego.
Quizás es una frase trillada, pero el amor por la camiseta ya se siente en el ambiente y es verdad, cada uno nos sentimos orgullosos de ver a los nuestros en la cancha; ganen o pierdan, todos seguiremos pegados a lo que está pasando.
No podemos quedarnos fuera de algún evento que esté relacionado con el mundial; tenemos que experimentarlo. Sin embargo, no está de más que tomemos en cuenta todas las reglas y procedimientos para no tener ningún incidente. Incluso desde lo más simple, que es ver qué debemos o no llevar, hasta tener cuidado con nuestra salud; ya vimos lo que es capaz de hacer el calor de Houston, entonces hay que tomar en cuenta todo lo que se nos diga para vivir esta experiencia de la mejor manera.
Hay que estar bien informados y no olvidemos que ahora la tecnología permite que estemos más preparados.
Por toda la ciudad hay festividades relacionadas con el mundial, donde el punto de partida es el fútbol, así que busque el que usted crea donde estará más cómodo y cercano a su casa.
Desde donde usted decida vivirlo, ya sea en casa o en los eventos públicos, lo importante es disfrutarlo. Al final de cuentas, ese es uno de los propósitos del deporte: que vibremos, que lo sintamos y que disfrutemos.
Hay que ser parte de este mundial y sigamos echando porras a nuestras selecciones, mientras vivimos la historia que quizás no volvamos a repetir.