El domingo 10 de mayo, un empleado de Union Pacific llamó a la policía de la ciudad de Laredo para reportar que se habían encontrado varios cuerpos en el interior de un vagón. Inmediatamente, los oficiales respondieron a la escena y corroboraron que había seis muertos, cinco hombres y una mujer.
Por medio de un comunicado, la oficina del médico forense dijo que, según sus estimaciones, las personas del grupo hallado en Laredo provenían de México y Honduras. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México confirmó posteriormente que tres de los fallecidos eran de nacionalidad mexicana.
Al día siguiente, el forense identificó a dos de las víctimas: una mujer de 29 años originaria de México y un hombre de 24 años originario de Honduras. Un examen preliminar sugiere que la mujer falleció a causa de hipertermia, señaló la oficina, haciendo notar que las temperaturas alcanzaron los 105 grados Fahrenheit.
México expresó sus condolencias y aseguró que el gobierno mantendrá contacto con los familiares de los fallecidos y brindará asistencia para gestionar la repatriación de los cuerpos.
El cuerpo de un hombre localizado en San Antonio fue encontrado el 11 de mayo; se cree que está vinculado al grupo encontrado en Laredo. Según informes de las autoridades, el tren salió de Del Río al sur del estado, llegó a San Antonio, donde unos vagones regresaron a Laredo y otros debían seguir a Houston. La investigación continúa por ahora para dar con los responsables de causar esta tragedia.