Ahora la noticia llegó desde Austin, la capital del estado, un hombre fue baleado por un agente federal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). No se conocen aún los detalles del caso y lo que llevó al agente a disparar contra el hombre de origen venezolano, de nombre Wilber Garcés, lo que sí se sabe es que esto ocurre cada vez más seguido.
Lo que alguna vez vimos en las noticias que ocurrían en otras ciudades lejos de nosotros, como dos muertes en el estado de Minnesota a principios de este año, ahora es una imagen que hemos visto muy cerca.
Aquí en Houston fue el pasado 7 de julio cuando un agente de ICE baleó a Lorenzo Salgado Araujo que a consecuencia de esa herida perdió la vida. Esa noticia cambió la vida de una familia y de toda una comunidad que vive en el miedo, muchos aunque cuenten con estatus legal, aseguran que cada día viven con la incertidumbre de ver si serán blanco de los agentes que han inundado las calles, especialmente las áreas donde se concentra la alta comunidad hispana.
Pero no solo personas de nuestra comunidad han muerto a manos de ICE, Renee Good y Alex Pretti eran personas de raza blanca que protestaban ante la ola masiva de arrestos en su ciudad y de alguna manera u otra se vieron frente a estos agentes y murieron. Aunque las cosas no están claras y las investigaciones siguen en curso, lo que sí es claro es que murieron por mostrar su solidaridad con nuestra gente.
Regresando a Houston, el caso de Salgado se sintió de cerca, se vivió de cerca y la gente sigue buscando respuestas, especialmente su familia.
Sus hijos Lorenzo Jr. y Ronaldo, están al frente del movimiento que busca que se esclarezca la muerte, pero a dos meses de ese hecho no se ha identificado ni a los agentes que dispararon contra su padre.
Mientras la familia Salgado sepultaba a su ser querido, en el estado de Maine, el 13 de julio, Joan Sebastian Guerrero, nacional de Colombia, murió también en un encuentro con los agentes de ICE.
Guerrero deja una pequeña hija huérfana y a una joven esposa a la deriva quien también clama por respuestas y justicia por la muerte de joven de 26 años. Estos son solo ejemplos de casos que siguen ocurriendo y que ahora volvemos a ver en Austin.
Es muy preocupante que a pesar de que el gobierno federal ha dicho que da entrenamiento a sus agentes, especialmente a los que contrata de una manera exprés para salir a las calles de los vecindarios hispanos, porque hay que decirlo, siempre se van allí y líderes comunitarios lo tienen muy documentado, no tome carta en el asunto y se permita que personas sigan muriendo.
En el caso de Austin del 20 de septiembre, no se sabe si la persona herida era el objetivo del operativo u ocurrió como en el caso de Lorenzo Salgado Araujo donde la agencia de ICE aclaró que él no era el objetivo, pero resultó muerto.
Esperamos que las cosas mejoren en esta situación que a querer decirlo o no está fuera de control, al ver a los agentes que salen a las calles a detener personas indiscriminadamente.
Al igual contamos con la confianza que se esclarecerá las muertes y situaciones de las personas involucradas en estos casos.