México.- La migración mexicana hacia Estados Unidos ha consolidado una fuerza económica sin precedentes que hoy sostiene el dinamismo de Norteamérica. Según datos del Latino Donor Collaborative Think Tank, los 38 millones de descendientes de mexicanos residentes en territorio estadounidense (de los cuales el 90% posee estatus legal o ciudadanía) aportan anualmente 2.3 billones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) de ese país.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que esta comunidad es el símbolo de amistad más fuerte entre ambas naciones, calificando a los migrantes mexicanos como personas honestas y trabajadoras que impulsan el crecimiento mutuo. El impacto es tangible: el PIB generado por mexicanos creció un 10.5%, casi el doble del promedio nacional estadounidense. Además, su consumo interno asciende a 1.5 billones de dólares.
En estados clave como California y Texas, los mexicanos representan el motor principal de la economía, inyectando cientos de miles de millones de dólares. Con 1.2 millones de emprendedores, esta población no solo destaca en la industria y el esfuerzo físico, sino que lidera la mayor tasa de crecimiento en la creación de nuevos negocios, impulsando así ambas economías.